BRICS introduce un sistema de pago descentralizado para eludir el dólar y reducir la dependencia de EE.UU.
La alianza de economías emergentes presenta DCMS, una plataforma para facilitar el comercio entre sus miembros sin pasar por el sistema financiero estadounidense.
El grupo BRICS, integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica junto a otros países adherentes, ha presentado un sistema de pago descentralizado denominado DCMS con el objetivo de facilitar los intercambios comerciales entre sus miembros sin depender del dólar estadounidense, según informa el medio especializado Coinedition. La plataforma, aún en desarrollo, tiene su sede en Brasil y utiliza la tecnología de transferencias instantáneas Pix, combinada con una red blockchain descentralizada que integra las monedas locales y las divisas digitales estatales de los países participantes. La iniciativa busca reducir la exposición al sistema financiero controlado por Washington y minimizar el impacto de las sanciones unilaterales.
El dólar estadounidense mantiene actualmente una posición dominante en el comercio internacional, concentrando entre el 40% y el 58% de las transacciones que se efectúan en el mundo. Actúa como principal medio de cambio, unidad de cuenta y reserva de valor, y está presente en más del 50% de las facturaciones comerciales mundiales. Aproximadamente el 95% de los pagos en dólares se canalizan a través del sistema CHIPS (Clearing House Interbank Payment System), lo que otorga a EE.UU. una capacidad de control y vigilancia extraordinaria sobre los flujos financieros de todo el mundo, así como la posibilidad de imponer sanciones con efectos extraterritoriales devastadores, como se ha podido comprobar en Venezuela, Irán, Cuba e infinidad de países que sufren las consecuencias de la guerra económica de EE.UU.
El prototipo del DCMS responde a la creciente insatisfacción de las principales economías emergentes con un orden financiero internacional que subordina sus políticas monetarias y comerciales a las decisiones de la Reserva Federal y el Tesoro estadounidense. Inversores y analistas citados por Coinedition consideran que la medida es "ideal para mejorar la eficiencia comercial y reducir la dependencia del dólar". La iniciativa se suma a otros esfuerzos coordinados de los BRICS por construir arquitecturas financieras paralelas, como la creación de un banco de desarrollo propio o los acuerdos bilaterales de comercio en monedas nacionales.
Este proyecto descentralizado podría constituir en un futuro un desafío directo a la hegemonía financiera estadounidense, construida durante décadas sobre los acuerdos de Bretton Woods y reforzada tras la destrucción de la Unión Soviética. Aunque la plataforma se presenta como una herramienta puramente técnica, su dimensión política es innegable: supone un paso en la construcción de una infraestructura financiera paralela que limite la capacidad de Washington para utilizar el dólar como arma de guerra económica contra los países que desafían sus dictados. La reacción de EE.UU. y sus aliados no se hará esperar, en una nueva batalla por el control de los flujos financieros que definirá las relaciones de poder del mundo en las próximas décadas.