Tres mujeres asesinadas en 48 horas
Con los últimos casos de Xilxes y Madrid, se elevan a nueve los feminicidios registrados en 2026; cuatro de ellas habían denunciado y tenían "orden de alejamiento".
En menos de 48 horas, tres mujeres han sido asesinadas presuntamente por sus parejas o exparejas en el Estado español, elevando a nueve las víctimas mortales de la violencia machista desde el 1 de enero, según los datos oficiales recopilados el Ministerio de Igualdad del Gobierno español. La madrugada del pasado martes martes, un hombre de 39 años entró en la vivienda de Xilxes (Castelló, País Valencià) donde vivían su expareja, de 48 años, y la hija de ambos, de 12 años. Los indicios de la investigación apuntan a que las degolló pese a tener una orden de alejamiento vigente. Ese mismo día, en Barcelona (Catalunya), un joven de 20 años fue detenido tras apuñalar a la pareja de su madre, que falleció horas después en el hospital. El miércoles por la mañana, una mujer de 37 años fue hallada estrangulada en su domicilio de la calle López de Hoyos en Madrid; su expareja se entregó a la policía. La víctima había denunciado previamente y contaba con una "orden de alejamiento" contra el agresor.
Los tres asesinatos de esta semana negra marcada por la violencia machista confirman una tendencia especialmente alarmante: de las nueve mujeres asesinadas registradas en lo que va de año, cinco habían denunciado agresiones previas y estaban incluidas en el sistema policial VioGén de seguimiento y protección. Cuatro de ellas, además, tenían órdenes judiciales de alejamiento vigentes contra sus agresores, que fueron quebrantadas sin que los mecanismos de "protección" desplegados por las instituciones resultaran eficaces. El caso más sangrante es el de Xilxes, donde el presunto asesino había sido condenado por maltrato en febrero de 2025 y mantenía una orden de alejamiento en vigor que, según vecinos y allegados, "había violado en reiteradas ocasiones sin que se adoptaran medidas más drásticas".
El inicio de 2026 acumula ya nueve asesinatos machistas, el triple que en el mismo periodo de los dos años anteriores, cuando a estas alturas se habían registrado tres en cada ejercicio. Esta sucesión de crímenes machistas es la continuación de un otoño trágico: entre octubre y diciembre de 2025 se produjeron 18 asesinatos, el 40% de todos los registrados en todo el año. La magnitud de los datos ha obligado al Ministerio de Igualdad a convocar cuatro comités de crisis consecutivos desde octubre, reuniones en las que policías, fiscales y responsables autonómicos "analizan las circunstancias de cada caso para tratar de evitar que los fallos se repitan"; pero se siguen repitiendo.
La realidad es tozuda: el sistema VioGén y las órdenes de alejamiento no están impidiendo que los maltratadores sigan matando. Las instituciones despliegan discursos de "condena" y celebran comités de crisis, pero sobre el terreno las mujeres siguen muriendo a manos de quienes ya habían sido denunciados y señalados como peligrosos. Mientras tanto, los recursos para la protección integral —desde el acompañamiento psicológico hasta las alternativas habitacionales y económicas que permitan a las víctimas romper el vínculo con el agresor— siguen siendo insuficientes y precarios. El Estado es incapaz de garantizar el derecho más elemental de las mujeres: el derecho a vivir.