El Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Vox ha acordado este miércoles la expulsión cautelar de Javier Ortega Smith, uno de sus cofundadores, por "desacatar" la orden de ceder la portavocía del grupo municipal en el Ayuntamiento de Madrid a Arantxa Cabello, según han confirmado a El Español fuentes de la formación fascista. La dirección del partido comunicó el relevo el pasado 12 de febrero por unanimidad, pero Ortega Smith hizo caso omiso y siguió actuando como portavoz, manteniendo su firma en escritos dirigidos a los concejales e incluso desautorizando una reunión convocada por su sustituta. La dirección interpreta estos hechos como una "grave ruptura de la disciplina interna" y ha activado el procedimiento disciplinario previsto en los estatutos.

El enfrentamiento entre Ortega Smith y la cúpula que lidera Santiago Abascal viene de lejos. En los últimos meses, el exdirigente ha ido perdiendo todos sus cargos: fue relevado como portavoz adjunto en el Congreso, apartado de la portavocía en la Comisión de Justicia y expulsado de la propia Ejecutiva nacional. El pasado 6 de febrero, Ortega Smith criticó la democracia interna del partido, a la que llegó a tildar de "manifiestamente mejorable", y denunció que las decisiones de cese le llegaban a través de "emisarios" en lugar de comunicárselas directamente Abascal. "Son los emisarios los que te dicen que estás cesado, que estás apartado. A mí no me lo suele decir, porque sabe que siempre he hablado con franqueza", declaró entonces.

La situación en el Ayuntamiento de Madrid es especialmente compleja para la dirección estatal del partido fascista. Vox cuenta con cinco concejales en el consistorio, de los cuales dos —Carla Toscano e Ignacio Ansaldo— están alineados con las tesis disidentes de Ortega Smith. Fuentes del partido advierten de que, si estos ediles no reconocen a Arantxa Cabello como nueva portavoz y continúan obedeciendo a Ortega Smith, también serían expulsados “cautelarmente”. El sector afín a la dirección, formado por Fernando Martínez Vidal y la propia Cabello, se encuentra en minoría dentro del grupo municipal. A pesar de la suspensión cautelar, Ortega Smith mantiene su escaño en el Congreso de los Diputados, aunque ha sido relegado al último banco de la bancada de Vox.

Las diferencias políticas entre Ortega Smith y la dirección también se han manifestado en los últimos meses en el plano internacional. Mientras Abascal y su núcleo duro han mostrado un alineamiento absoluto con Donald Trump, Ortega Smith advirtió públicamente en febrero que el partido "no debería comprar todas las políticas" del presidente estadounidense, en referencia a la amenaza de aranceles al Estado español. También acudió al funeral por las víctimas del accidente de tren de Adamuz y al desfile militar del 12 de octubre, actos que la dirección de Vox boicoteó abiertamente. A un nivel político más general, esta disputa interna se ha librado entre los "liberales" y los elementos más fascistizantes del partido, donde los últimos habrían consolidado posiciones.

La purga contra Ortega Smith evidencia el férreo control que ejercen Abascal y su entorno sobre un partido que predica la "democracia" frente a la "dictadura sanchista", pero que funciona internamente como una autocracia donde cualquier mínimo desacuerdo con las directrices de la dirección es liquidado sin contemplaciones. Debido a esto, se han consumado varias salidas de cargos electos y orgánicos que han decidido abandonar el partido por estos motivos, y en algunos casos llegando incluso a denunciar episodios de maltrato interno: Idoia Ribas, Magdalena Nevado, Maite Nosti o Juan García-Gallardo son tan solo algunos de los nombres que han saltado a la palestra pública en los últimos meses.

En el caso de Ortega Smith, los concejales leales al cofundador se preparan para mantenerse en sus puestos, en lo que supone la enésima disputa entre facciones de un mismo proyecto reaccionario por el reparto del botín institucional y los restos de un discurso que se descompone a medida que toca cuotas de poder, pero que adquiere una dimensión política mayor.