Un hombre mata a su mujer y hiere de gravedad a su madre en Nafarroa
Once mujeres asesinadas en lo que va de 2026, en una semana negra que suma ya seis víctimas mortales de violencia machista en tan solo 72 horas.
Un hombre ha sido detenido en la localidad navarra de Sarriguren (Eguesibar) acusado de asesinar con un arma blanca a su mujer y de herir de gravedad a su madre, suegra de la víctima, según han confirmado a EFE fuentes cercanas a la investigación. El suceso tuvo lugar en torno a las 19:30 horas de este viernes en una vivienda de la calle Reino de Navarra. El juez encargado del caso ha decretado el secreto del sumario, por lo que no han trascendido más detalles.
El crimen eleva a once las mujeres asesinadas por violencia machista en lo que va de 2026, y se suma a una semana especialmente trágica. En la madrugada del viernes, un hombre de 35 años armado con un machete mató a su hijo de diez e hirió de gravedad a su pareja en Arona (Tenerife), antes de ser abatido por la Guardia Civil. El agresor atacó con el arma infanticida al menor y a la mujer, que permanece en estado crítico. En este caso, no constaban denuncias previas, pero se produjo justo después de que en apenas 48 horas, entre el martes y el miércoles, tres mujeres fueran asesinadas en Xilxes (Castellón), Barcelona y Madrid. En el caso de Xilxes, el hombre mató a su expareja y a la hija de ambos, de 12 años; en Barcelona, un joven de 20 años apuñaló a la pareja de su madre; y en Madrid, una mujer fue hallada estrangulada en su domicilio.
De las once mujeres asesinadas en lo que va de año, cinco habían denunciado agresiones previas y estaban incluidas en el sistema policial VioGén de seguimiento y protección. Cuatro de ellas, además, tenían órdenes judiciales de alejamiento vigentes contra sus agresores, que fueron quebrantadas sin que los mecanismos de protección desplegados por las instituciones resultaran eficaces. El caso más sangrante es el de Xilxes, donde el presunto asesino había sido condenado por maltrato en febrero de 2025 y mantenía una orden de alejamiento en vigor que, según vecinos y allegados, había violado en reiteradas ocasiones sin que se adoptaran medidas más drásticas.
El sistema VioGén, que en casos como los de Granada (Andalucía) y Bilbo (Bizkaia, Euskal Herria) ha servido incluso para que policías maltratadores accedieran a los datos de sus víctimas, cerró 2025 con 6.634 casos activos solo en Canarias, pero los recursos para la prevención y el acompañamiento siguen sin impedir que se produzcan los feminicidios y los asesinatos vicarios. Mientras las instituciones despliegan discursos de condena y convocan comités de crisis, las mujeres y sus hijos e hijas continúan muriendo a manos de los maltratadores, que son personas cercanas a las víctimas en su inmensa mayoría. El Estado, una vez más, demuestra ser incapaz de garantizar el derecho más elemental de las mujeres: el derecho a vivir.