Un exhaustivo análisis de The New York Times basado en datos satelitales, registros portuarios y seguimiento de buques revela que la administración Trump ha impuesto un "bloqueo efectivo" a Cuba que está dejando a la isla sin combustible en uno de sus momentos más vulnerables . "El tráfico de petroleros con destino a Cuba prácticamente se ha detenido", concluye el rotativo estadounidense, observando que los barcos que intentan acercarse son interceptados o escoltados por la Guardia Costera estadounidense. El caso más paradigmático es el del Ocean Mariner, un tanquero que cargó 84.579 barriles de fuel oil en Barranquilla (Colombia) el 29 de enero y que, tras desviarse hacia Cuba, fue interceptado a 106 kilómetros de la isla, interrogado y posteriormente escoltado hacia aguas dominicanas y luego a Bahamas.

La crisis energética alcanza cotas dramáticas. La Administración Federal de Aviación (FAA) ha advertido que los nueve principales aeropuertos internacionales de Cuba —incluyendo La Habana, Varadero y Holguín— carecen ya de combustible Jet A1 para aviones entre el 10 de febrero y el 10 de marzo, lo que ha obligado a suspender vuelos y ha llevado a aerolíneas como Air Canada a paralizar sus operaciones.

En la vida cotidiana, los apagones alcanzan hasta 20 horas diarias, el transporte público está prácticamente paralizado, se han suspendido cirugías de vida o muerte y la basura se acumula en las calles de La Habana. El gobierno cubano ha anunciado medidas extremas: semana laboral de cuatro días para empleados públicos, jornada escolar reducida y suspensión de eventos como la Feria Internacional del Libro . El propio presidente Miguel Díaz-Canel sugirió a la población usar "hornos solares" para cocinar.

En este contexto de asfixia, México ha emergido como el principal apoyo humanitario. Dos buques de la Armada mexicana, el Papaloapan y el Isla Holbox, arribaron a La Habana con 814 toneladas de alimentos y artículos de higiene, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum ha manifestado su disposición a abrir un puente aéreo si Cuba lo solicita. La dirigente de Morena, Luisa Alcalde, afirmó que "apoyar humanitariamente a Cuba es un acto de congruencia y justicia" y denunció que el bloqueo ha tenido efectos acumulativos profundos en la vida de los cubanos. Iniciativas similares se han puesto en marcha en Colombia, donde la Asociación de Cubanos Residentes recolecta medicinas, e Italia, donde la Asociación Nacional de Amistad Italia-Cuba ha relanzado la campaña "Energía para la Vida", que supera ya los 130.000 euros para proyectos sociales.

Naciones Unidas ha criticado estas medidas como violatorias del derecho internacional, cuya credibilidad pasa por sus peores momentos desde octubre de 2023 en Gaza y las actuaciones de Donald Trump. El analista Jorge Piñón, de la Universidad de Texas, estima que las reservas de combustible de Cuba podrían agotarse por completo a mediados de marzo, lo que sumiría al país en una crisis humanitaria de consecuencias catastróficas.

Washington, que ha tomado nota de la ofensiva de sus socios israelíes sobre la Franja de Gaza, quiere emplear el hambre como arma de guerra para provocar un cambio político en la isla. Medios como el Washington Examiner sostienen que cortar el flujo de petróleo busca "responsabilizar al gobierno cubano por su apoyo a actores considerados hostiles" y "acelerar un cambio político" . Para sectores de la derecha internacional, estas medidas no constituyen un bloqueo ilegal sino una "herramienta legítima de presión geopolítica". Para la mayoría de los cubanos, representan el cerco más duro desde 1962.