La revista científica The Lancet Global Health publicó el pasado viernes el primer estudio independiente basado en una encuesta de hogares representativa de la población de Gaza, que eleva sustancialmente las cifras de víctimas mortales del genocidio. La investigación, dirigida por el profesor Michael Spagat de la Universidad de Londres y realizada entre el 30 de diciembre de 2024 y el 5 de enero de 2025 mediante entrevistas a 2.000 hogares que representaban a 9.729 personas, estima en 75.200 los fallecidos por violencia directa entre el 7 de octubre de 2023 y el 5 de enero de 2025. Esta cifra supera en un 34,7% las 49.090 muertes reportadas por el Ministerio de Salud de Gaza para el mismo período y es un 50% superior a los 49.000 comunicados entonces. Los investigadores subrayan que sus conclusiones contradicen las acusaciones de supuesto "inflado de datos" por parte de las autoridades de Gaza y confirman que las cifras del Ministerio, lejos de ser exageradas, fueron conservadoras dadas las extremas condiciones de trabajo.

El estudio precisa que el 56,2% de las víctimas violentas eran mujeres, niños menores de 18 años y ancianos mayores de 64 años, lo que supone 42.200 "muertos" en estos grupos de población. Los menores de 18 años asesinados fueron 22.800, las mujeres de entre 18 y 64 años 16.600 y los mayores de 64 años 2.870. La composición demográfica coincide casi exactamente con la registrada por las autoridades gazatíes, lo que valida la fiabilidad de sus sistemas de registro. Además, se estiman 16.300 "muertes no violentas" por enfermedades, falta de atención médica o condiciones derivadas del genocidio, de las cuales 8.540 son muertes en exceso sobre la mortalidad esperable en tiempos de "paz". La investigación cubre únicamente los primeros 15 meses, por lo que los autores advierten que la cifra real actual, incluyendo los últimos 13 meses de guerra, sería significativamente superior .

Mientras tanto, a pesar del falso alto el fuego declarado en octubre, los ataques israelíes no han cesado: 612 palestinos han sido asesinados y 1.640 han resultado heridos desde entonces, según el ministerio de Salud de Gaza. El flujo de ayuda humanitaria continúa siendo controlado y obstaculizado por el Estado de Israel, que bloquea cientos de camiones a pesar de los llamamientos de la ONU. El Alto Comisionado para los Derechos Humanos denuncia intentos de limpieza étnica tanto en Gaza como en Cisjordania, donde un colono asesinó la semana pasada a un joven palestino de 19 años.

Torturas

En un informe paralelo, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) ha documentado las torturas y abusos sufridos por 59 reporteros palestinos liberados de prisiones israelíes desde octubre de 2023 . De ellos, 58 denunciaron haber sido sometidos a torturas, violencia física o sexual durante su detención. Los testimonios describen palizas sistemáticas, descargas eléctricas, privación del sueño mediante música a volumen insoportable en las llamadas "salas disco", y la llamada "horca fantasma" —suspensión por los brazos atados a la espalda— . Un periodista relató que los soldados le ataron los testículos con bridas y los golpearon, diciéndole que "ya no sería un hombre". La mayoría perdió una media de 23,5 kilos, con un caso de pérdida de 54 kilos. Cuarenta y ocho de ellos fueron detenidos sin cargos bajo la figura del arresto administrativo, que permite la reclusión indefinida sin juicio. Diez fueron acusados de "incitación" o "terrorismo" por su propia actividad periodística. Treinta de ellos permanecen aún encarcelados. El informe concluye que estas prácticas forman parte de un sistema diseñado para silenciar a quienes documentan lo que está padeciendo el pueblo palestino.