Colectivos antifascistas de Burgos (Castilla y León) han lanzado una alerta y convocado una concentración para el próximo sábado 28 de febrero a las 18:00 en la plaza del Cid contra la presentación de un grupo neonazi en la ciudad. Bajo el lema ¡Ninguna agresión sin respuesta!, la convocatoria denuncia que esta organización "fascista, racista, xenófoba, clasista, machista, tránsfoba y homófoba" pretende establecer una delegación en Burgos para continuar con su labor de intimidación y violencia. Los convocantes recuerdan que el pasado septiembre este mismo grupo ya cometió una agresión en el centro de la ciudad, además de ataques a locales y la difusión de propaganda fascista.

Los grupos antifascistas advierten que estos grupúsculos actúan como "trabajo sucio al poder y al capital", utilizando la violencia para implantar el terror y amedrentar a la población. "Hemos de continuar con la respuesta antifascista que las ha hecho frente durante todos estos años", señalan en su llamamiento, en el que instan a la población a no mirar hacia otro lado. Los colectivos denuncian que "los políticos, la prensa y la policía toleran, amparan y blanquean estos discursos y actos", por lo que consideran que la respuesta debe venir de la propia sociedad organizada.

La convocatoria se produce en un contexto de creciente actividad de grupos fascistas en diversas ciudades del Estado español, que han multiplicado sus actos públicos y acciones de propaganda en los últimos meses, aprovechando a menudo la complacencia de las instituciones y la falta de una respuesta por parte de las autoridades. En Burgos, los antifascistas llevan años denunciando la presencia de estos grupos y sus acciones violentas, que han quedado impunes en muchas ocasiones.

El llamamiento concluye con un mensaje claro: Mantente alerta, organízate, hazles frente. Ninguna agresión sin respuesta. La cita del sábado pretende ser un nuevo episodio de resistencia al avance de la ultraderecha, en un momento en que los discursos de odio se normalizan en las instituciones y los medios de comunicación, y la calle sigue siendo otro escenario predilecto donde se dirime la batalla contra el fascismo y la reacción.