Varios agentes de Nafarroa llaman a hacer frente al capitalismo en la huelga del 17 de marzo
CGT, Solidari, CNT y EHKS convocan en Iruñea una movilización conjunta por "condiciones de vida y trabajo dignas", apostando por un "movimiento obrero independiente del Estado" y por superar el capitalismo.
En la jornada de huelga del 17 de marzo, distintas organizaciones sindicales, políticas y sociales de Nafarroa se movilizarán conjuntamente. En concreto, CGT, Solidari, CNT y el Consejo Socialista de Euskal Herria (EHKS) han organizado una manifestación bajo el lema Condiciones de vida y de trabajo dignas, ¡hagamos frente al capitalismo!. La movilización comenzará a las 11:30 desde la Plaza de los Recoletas de Iruñea. La convocatoria cuenta además con el apoyo de diversos agentes de Iruñerria: se han sumado Dar Etxea, Ikasle Antolakunde Sozialista (IAS), Anticapitalistas, PIM, Gazte Komunistak, Gerrarik Ez, Sustrai Erakuntza, LAS de Iruñerria, el Sindicato Socialista de Vivienda de Iruñerria y la red de apoyo mutuo hARITU.
CGT, Solidari, CNT y EHKS han ofrecido este miércoles una rueda de prensa en Iruñea para presentar la convocatoria. Han explicado que "la reivindicación de condiciones de vida y trabajo dignas no termina con la subida salarial, aunque sea necesaria"; y han considerado imprescindible "ir más allá de la denuncia".
Cuestionar y superar el sistema capitalista
"No faltan motivos para una huelga general", han afirmado en la comparecencia: "El capitalismo sigue generando miseria y extendiendo el empobrecimiento entre la clase trabajadora, utilizando mecanismos destructivos de división". Han señalado, entre otros, los expedientes de regulación de empleo que se están imponiendo sin descanso, los despidos masivos y los cierres de empresas, como en BSH de Eskiroz, Sunsundegui de Altsasu y Nano Automotive de Tutera. "Y no podemos olvidar a todos esos trabajadores fallecidos en el puesto de trabajo para que los empresarios sigan enriqueciéndose", han añadido: "En Nafarroa fueron 30 el año pasado y, en la última década, 702 en Euskal Herria".
Los agentes mencionados han denunciado que "nuestra clase está subordinada a los intereses privados de los capitalistas, que se enriquecen a costa del empeoramiento de nuestras condiciones de vida y trabajo". Y consideran que en tiempos de crisis "esa tendencia se hace aún más evidente", ya que "la clase dominante intensifica su ofensiva en todos los frentes". Por ello, han considerado imprescindible "luchar por mejorar los salarios de los sectores empobrecidos": "Hacemos nuestra esa reivindicación".
Sin embargo, han advertido de que es necesario "cuestionar y superar el sistema capitalista" para "reducir la jornada laboral, adelantar la edad de jubilación y lograr condiciones de vida y trabajo verdaderamente dignas"; así como para "dar pasos hacia un modelo social que garantice condiciones de vida universales y de calidad para todas las personas".



Articular la unidad de las luchas a nivel internacional
CGT, Solidari, CNT y EHKS han recordado que "estamos asistiendo al auge del autoritarismo de los Estados", junto con "el incremento de las tensiones bélicas" y "el endurecimiento de las medidas represivas". Han denunciado que el aumento del presupuesto militar implica, entre otras cosas, "el deterioro progresivo de los servicios básicos", y han advertido de que esa agenda basada "en el empobrecimiento y el autoritarismo" está siendo impulsada principalmente "desde la Unión Europea". Por ello, han subrayado la necesidad de "actuar desde una perspectiva internacionalista", con el objetivo de "articular la unidad de las luchas en Europa y a nivel internacional".
Sin oposición a la ofensiva contra la clase trabajadora
CGT, Solidari, CNT y EHKS han expresado su preocupación porque "la socialdemocracia y los gobiernos progresistas más cercanos de nuestro entorno político" no estén planteando "una oposición clara" a "esas políticas que aceleran el empobrecimiento de la clase trabajadora y generan una frustración social cada vez mayor". Consideran que eso "abre camino" a la extrema derecha para "capitalizar ese malestar social mediante un discurso aparentemente contrario al sistema y confrontativo, utilizando dicho discurso como un caballo de Troya destinado a difundir ideas reaccionarias y excluyentes".
Así, en vísperas de la jornada de huelga del 17 de marzo, los agentes mencionados han reivindicado "la articulación de un movimiento obrero independiente del Estado", "sin vínculos, deudas ni clientelismos con el Estado, que denuncie el empeoramiento de nuestras condiciones de vida y trabajo y a sus responsables, y que sea un antídoto frente al auge del fascismo y de la extrema derecha".
