Volkswagen planea nuevos recortes y aumentar el beneficio en 60.000 millones
Los trabajadores se enteran por la prensa y critican a los sindicatos por restar importancia a los planes para financiar su megaproyecto en China tras cerrar una planta en Alemania.
El consejo de dirección de Volkswagen planea nuevos recortes de costes por valor del 20% a corto plazo en el conjunto del grupo, según informa Manager Magazin citando fuentes internas. El objetivo es aumentar el beneficio en 60.000 millones de euros hasta 2028, mediante lo que la dirección denomina "proyectos de eficiencia". Estas medidas irían mucho más allá de los duros ajustes ya acordados en 2024 con el apoyo del sindicato IG Metall, que incluyeron el despido de 35.000 trabajadores, según recoge el medio alemán.
A mediados de diciembre de 2025, Volkswagen cerró su fábrica de Dresde, la primera vez en la historia del gigante automovilístico alemán con participación estatal que cesa la producción en una planta. Solo 230 trabajadores permanecen en el lugar, donde está previsto crear un "campus de innovación". El cierre evidencia, según sectores críticos del movimiento sindical, el escaso valor de los acuerdos alcanzados en 2024, que supuestamente venían a "evitar el cierre de plantas", como concesión a las plantillas más combativas.
Esta vez, los trabajadores han conocido los nuevos planes a través de la prensa, sin información previa por parte de la empresa ni de los "representantes sindicales". Miembros del comité de empresa habrían restado importancia a los anuncios, calificándolos de "descripción del estado" para implementar el programa ya acordado, una actitud que los críticos tachan de "engaño consciente a los compañeros". La tensión y el rechazo hacia las maniobras de la burocracia sindical se expresarían cada vez con más claridad entre algunos sectores de la plantilla en Alemania.
Un "segundo Wolfsburgo" en China
Volkswagen ha recurrido recientemente a un artificio contable para elevar su flujo de caja de cero a seis mil millones de euros, ante la presión de las agencias de calificación que amenazaban con rebajar la puntuación del grupo automovilístico, lo que habría encarecido su financiación. Este movimiento busca sostener el megaproyecto de la compañía en Hefei (China), a 500 kilómetros al oeste de Shanghai, donde Volkswagen quiere construir un "segundo Wolfsburgo". La exportación de capital y la búsqueda de extrabeneficios en China parecen ser la respuesta de la patronal a la crisis que padece la empresa, mientras los trabajadores alemanes pagan los platos rotos con recortes y cierres.