La República Islámica de Irán confirmó la madrugada de este sábado la muerte del líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, en los bombardeos conjuntos lanzados por los Estados Unidos de América e Israel contra el país persa, según han informado las agencias iraníes Tasnim, Fars e IRNA, recogidas por Al Jazeera. Khamenei, que dirigía la República Islámica desde 1989 tras la muerte del Ayatloá Jomeini, fue alcanzado en su oficina de Teherán "mientras realizaba sus funciones asignadas" en las primeras horas de la mañana, según detalló Fars. Junto a él fueron asesinados su hija, su yerno y su nieto, según las mismas fuentes. El gobierno iraní ha declarado 40 días de luto público y siete días de festividad oficial mientras miles de personas comienzan a concentrarse en las calles de la capital para mostrar su su rechazo a la agresión.

La ofensiva estadounidense e israelí ha matado también a Abdolrahim Mousavi, Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Mohammad Pakpour, Jefe de la Guardia Revolucionaria, Aziz Nasirzadeh, Ministro de Defensa, y Ali Shamkhani, Secretario del Consejo de Defensa, según ha confirmado la televisión estatal persa. En la operación militar han participado más de 200 aviones de combate y cientos de misiles lanzados contra 24 provincias iraníes, ha causado al menos 201 muertos y 747 heridos, según la Media Luna Roja iraní. Entre las víctimas mortales se encuentran más de un centenar de niñas de entre 7 y 12 años asesinadas en el bombardeo de la escuela primaria Shajareh Tayyebeh en Minab, así como 20 jugadoras de voleibol que murieron cuando un misil alcanzó el polideportivo donde entrenaban en la ciudad de Lamerd.

En respuesta, Irán ha lanzado la operación "Promesa Veraz 4", con ataques que han alcanzado al menos 14 bases estadounidenses en la región, incluyendo la base aérea de Al Udeid en Qatar, el cuartel general de la Quinta Flota en Bahréin, y objetivos en Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Jordania y Arabia Saudí. En Tel Aviv, los colonos cuentan una muerta y 21 heridos por el impacto de un misil iraní.

El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, ha declarado que "la armada iraní será destruida" y que las fuerzas estadounidenses "están totalmente liberadas para lograr los objetivos fijados por el presidente Trump". El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha calificado la operación como "necesaria para eliminar una amenaza existencial", mientras su ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, ha invocado en redes sociales el término bíblico "Amalek", ampliamente considerado como un llamamiento genocida.

El ejército israelí ha anunciado una nueva oleada de ataques contra sistemas de misiles y defensas aéreas en el centro de Irán, y ha reivindicado haber matado a siete altos cargos iraníes, no confirmados por el momento. Irán ha cerrado el estrecho de Ormuz a todo tipo de embarcaciones y ha advertido de que continuará atacando objetivos estadounidenses e israelíes en la región.