El gobierno británico ha autorizado a los Estados Unidos de América a utilizar sus bases militares para llevar a cabo ataques contra la República Islámica de Irán, en un giro radical de su posición inicial que fue anunciado este domingo por el primer ministro Keir Starmer en un mensaje en redes sociales recogido por Politico. La decisión, que afecta a la base de Diego García en el archipiélago de Chagos y a la instalación de RAF Fairford en Reino Unido, responde a una solicitud específica de Washington para destruir "los misiles en su origen, en sus depósitos de almacenamiento o en los lanzaderas", según explicó Starmer, quien insistió en que se trata de una misión "defensiva" y que el país "no participará en acciones ofensivas". La medida supone un cambio de criterio respecto a la negativa previa de Londres a involucrarse en el conflicto y llega después de que tres soldados estadounidenses murieran en los ataques de represalia iraníes contra las bases imperialistas en Oriente Medio.

La escalada bélica está causando ya estragos en la economía internacional y en la vida de millones de civiles. El precio del petróleo Brent se ha disparado un 13% hasta superar los 80 dólares por barril ante el cierre del estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del crudo mundial. Al menos cuatro buques han sido atacados en la zona, entre ellos el petrolero griego Ocean Electra y el español Hercules Star, según informaron fuentes oficiales, mientras que un tripulante del MKD Vyon, con bandera de Islas Marshall, murió en el ataque. La naviera danesa Maersk ha suspendido todas las travesías por el estrecho y el canal de Suez, y la gasolina en Estados Unidos superará los tres dólares por galón por primera vez en tres meses. Los ministros de Energía de la UE se reunirán de urgencia para estudiar el impacto en las reservas europeas, aunque fuentes comunitarias confían en "aguantar a corto plazo" con los stocks acumulados tras la guerra de Ucrania.

Comunicado conjunto de Alemania, Francia y Reino Unido

Mientras los bombardeos continúan sobre Teherán, donde al menos 20 personas han sido asesinadas en las últimas horas en la plaza Niloofar, y sobre Líbano, con cientos de miles de personas huyendo de los suburbios de Beirut y del sur del país tras las órdenes de evacuación israelíes, las potencias europeas se alinean con la postura de Washington. Alemania, Francia y Reino Unido han emitido un comunicado conjunto condenando los "ataques indiscriminados y desproporcionados" de Irán y abriendo la puerta a "acciones defensivas necesarias y proporcionadas" para destruir la capacidad de Teherán de lanzar misiles y drones. La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, aseguró que "ahora hay un camino abierto hacia un Irán diferente", en línea con las declaraciones de Ursula Von der Leyen respaldando un "cambio de régimen".

El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que hasta 48 líderes iraníes han sido asesinados en los bombardeos y que la operación continuará "sin interrupción durante toda la semana o mientras sea necesario para lograr la paz en Oriente Medio y en el mundo", aunque al mismo tiempo dejó la puerta abierta a una nueva ronda de negociaciones con el nuevo liderazgo iraní, que será elegido en un proceso interno. "Quieren hablar y he aceptado hablar", declaró ante Fox News, una afirmación desmentida por las autoridades iraníes.