La Comisión Europea respondió este martes a las nuevas amenazas de Donald Trump contra el Gobierno español, recordando al presidente estadounidense los compromisos adquiridos en el acuerdo comercial firmado el pasado verano entre Washington y Bruselas, según informa Europa Press. El portavoz de Comercio del Ejecutivo comunitario, Olof Gill, declaró que "la postura de la Unión Europea no ha cambiado" y que la institución "espera que Estados Unidos cumpla sus compromisos en virtud de la Declaración Conjunta", refiriéndose al pacto sellado por Trump y la presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen. Gill añadió que Bruselas "siempre garantizará la plena protección de los intereses de la Unión Europea", en una advertencia velada a Washington mientras las amenazas del magnate se repiten.

Trump había arremetido horas antes contra el Gobierno de Pedro Sánchez desde el Despacho Oval, en una reunión con el canciller alemán, Friedrich Merz, por la aparente negativa española a autorizar el uso de las bases militares de Rota y Morón en la ofensiva conjunta con Israel contra Irán. "España está siendo terrible, he pedido cortar todos los acuerdos con España", afirmó el mandatario, que reiteró su amenaza de imponer un embargo comercial: "Vamos a cortar todo el comercio". Trump acusó a Madrid de ser "poco amistoso" y de carecer de "gran liderazgo". También se mostró furioso por el aparente rechazo a aumentar el gasto militar al 5% del PIB por parte de Sánchez: "Es el único aliado de la OTAN que no acordó llegar al 5% y de hecho no pagan ni siquiera el 2%".

El canciller alemán, presente en la reunión, no respaldó explícitamente las amenazas contra el Estado español, pero aprovechó la coyuntura para sumarse a la presión sobre Madrid. Merz aseguró que "está intentando convencer a España" para que aumente el gasto militar hasta "el 3% o el 3,5%" de su PIB porque sería "el único socio de la OTAN que no se ha comprometido a hacerlo". Sus declaraciones, recogidas por EFE, se producen en un contexto de escalada bélica en Oriente Medio que ya ha causado más de 787 muertos en Irán y que ha llevado a países como Reino Unido a autorizar el uso de sus bases para "operaciones defensivas". Trump también ha regañado a Reino Unido porque esta postura no le parece lo suficientemente entusiasta. Mientras tanto, Moncloa dice mantener la "firmeza" en su aparente negativa a participar en una guerra que considera contraria al derecho internacional, después de que los aviones de guerra estadounidenses se hayan pasado semanas repostando en las bases españolas de Morón y Rota de camino a Oriente Medio, en las maniobras militares previas al ataque del pasado sábado contra Irán.