Cristianos palestinos de Cisjordania denuncian una limpieza étnica por parte de Israel
El padre Bashar Fawadleh denuncia que los colonos buscan expulsar a los cristianos en la cuna del cristianismo, mientras los asentamientos estrangulan a las comunidades palestinas y reducen su presencia al 2% de la población.
El padre Bashar Fawadleh, párroco de la iglesia católica Cristo Redentor en Taybeh, el último pueblo completamente cristiano de Cisjordania (Palestina), ha denunciado que los ataques de los colonos israelíes contra su comunidad responden a un plan de limpieza étnica para expulsar a los cristianos palestinos de sus tierras ancestrales. En declaraciones recogidas por la plataforma The Vulnerable People Project en la web savewestbankchristians.com, Fawadleh describe una escalada peligrosa que incluye la quema de vehículos, la destrucción de tierras agrícolas y el ataque a lugares religiosos e históricos. "Lo que está ocurriendo en Taybeh es un plan sistemático para imponer el control y desplazar a los residentes autóctonos", ha afirmado el sacerdote, en un testimonio que muestra la angustia de la comunidad cristiana palestina que ve cómo su supervivencia pende de un hilo.
Taybeh, situada al este de Ramala, es uno de los pocos enclaves donde los cristianos palestinos aún mantienen una presencia significativa, pero los datos muestran una realidad devastadora. Según la información recopilada por la organización, la población cristiana en Cisjordania ha quedado reducida a apenas el 2% del total, víctima de la violencia y el desplazamiento forzado provocado por los sionistas. Solo en 2024, se documentaron 111 ataques contra propiedades cristianas, un 25% más que el año anterior, incluyendo incendios de coches, viviendas y la histórica iglesia de San Jorge. Los colonos incluso han amenazado con destruir hasta 11.000 hogares, cientos de ellos de familias cristianas, en un proceso que expertos y activistas califican como de limpieza étnica silenciosa en toda regla.
La presión no se limita a Taybeh. Comunidades como Belén, la cuna del cristianismo, Beit Sahour o Birzeit están siendo asfixiadas por la misma expansión de los asentamientos colonos israelíes, en particular el nuevo asentamiento de Shdema, levantado en las afueras de Belén. Estas construcciones, ilegales de acuerdo con el "derecho internacional", restringen el movimiento de los palestinos, destruyen sus medios de vida y separan a las familias, dejando a miles de personas sin otra opción que abandonar la tierra que sus antepasados habitaron durante siglos, sin posibilidad de retorno, para que colonos de ascendencia europea puedan ocupar con exclusividad su "Tierra Prometida". La anexión de Cisjordania, una amenaza que sobrevuela la región, aceleraría este éxodo que impide la "solución de los dos estados" como un hecho consumado.
El llamamiento del padre Fawadleh se dirige directamente al presidente estadounidense, Donald Trump, recordándole sus propias promesas previas: "No permitiré que Israel anexione Cisjordania". La petición, impulsada por The Vulnerable People Project, le insta a "exigir a Israel que detenga la nueva expansión de asentamientos alrededor de Belén, específicamente el asentamiento de Shdema", y a oponerse a la anexión para preservar la presencia cristiana viva en lo que los cristianos denominan como Tierra Santa.
"Proteger a los cristianos significa proteger a las comunidades donde todavía viven, no solo los lugares sagrados que han habitado durante mucho tiempo", concluye el manifiesto. Mientras los colonos queman los olivos y las iglesias que los habitantes de Palestina han cuidado y adorado durante siglos, los gobiernos occidentales y la extrema derecha —muchos de ellos dicen "defender la civilización cristiana" y ponen el grito en el cielo por las matanzas de cristianos en África—, vuelven a mirar hacia otro lado cuando los cristianos sometidos a una limpieza étnica son árabes, y concretamente palestinos, poniendo en evidencia su doble moral y su racismo. Mientras tanto, Taybeh trata de resistir bajo el asedio, pero su párroco lanza una advertencia: si esto continúa, Belén, la cuna del cristianismo, será sistemáticamente vaciada de cristianos.