Liberan bajo fianza al líder comunista keniano que convirtió la cárcel en una escuela de marxismo
Booker Ngesa Omole sale en libertad pagando una fianza de 500.000 chelines, después de ser secuestrado y torturado por el Estado; en prisión, impartió clases de teoría revolucionaria a sus compañeros de celda.
El secretario general del Partido Comunista Marxista de Kenia (CPM-K), Booker Ngesa Omole, fue puesto en libertad bajo fianza este martes después de permanecer detenido desde el 24 de febrero, cuando fue secuestrado por agentes de paisano que no se identificaron ni mostraron orden de arresto, según ha denunciado la organización en sus redes sociales. El tribunal de Kitengela fijó una fianza consolidada de 1,4 millones de chelines kenianos (aproximadamente 10.000 euros) para Omole y otros acusados, de los cuales 500.000 corresponden al dirigente comunista. "Esto no es justicia. Es castigo mediante la pobreza", declaraba el CPM-K, denunciando la estrategia del estado keniano para neutralizar a sus oponentes mediante fianzas inasumibles para la mayoría de la población trabajadora.
Durante los ocho días que permaneció encarcelado, Omole transformó su celda en un aula de formación política. Según se puede apreciar en un vídeo que publicó en sus redes sociales, el dirigente comunista impartió clases de marxismo a sus compañeros de prisión, convirtiendo la cárcel en una "escuela de la revolución". "El estado intentó enjaular a un comunista, pero en cambio educó a un colectivo. Las rejas no pueden encadenar las ideas. Los muros no pueden silenciar la verdad", escribió en su cuenta de X, en un mensaje que muestra la rebeldía y la firmeza que ha mantenido el comunista keniano durante su cautiverio. Las imágenes difundidas por el CPM-K muestran a Omole compartiendo espacio con otros presos en condiciones visibles de hacinamiento, mientras entonan canciones y repasa la lección sobre cómo "el Presidente Mao Tse Tung liberó China".
Gen Sec Booker Omole turns the cell into a classroom and the prison yard into a school of revolution, delivering Marxism 101 to fellow inmates. The state tried to cage a communist. Instead it educated a collective. Bars cannot chain ideas. Walls cannot silence truth. pic.twitter.com/NA70gYFow2
— Booker Ngesa Omole ☭ (@BookerBiro) March 3, 2026
Omole fue arrestado el 24 de febrero por agentes vestidos de civil que no se identificaron, en un operativo que el CPM-K calificó inmediatamente como secuestro. Según el Comité Central del partido, el dirigente fue "duramente golpeado, torturado, maltratado hasta casi morir. Le rompieron los dientes. Le hicieron un corte en un dedo con un cuchillo". Tras su detención, fue trasladado a la prisión de Kitengela Remand, donde se le negó asistencia médica y contacto con sus abogados. En un episodio especialmente humillante, los carceleros obligaron a Omole a limpiar excrementos humanos de la celda donde lo retenían. "Esto no es detención, es tortura", denunciaba el propio Omole.
Los cargos presentados contra el dirigente comunista incluyen "amenazas de muerte", "agresión", "posesión de arma de fuego y munición", y "posesión y consumo de drogas". El CPM-K ha denunciado que todas las acusaciones son fabricadas, y que las acusaciones de "narcotráfico" responden a una estrategia habitual de la CIA para silenciar a voces revolucionarias y anticoloniales.
Diversas organizaciones internacionales, como la Liga Internacional de Lucha de los Pueblos (ILPS) y la Ligue de la Jeunesse Révolutionnaire de Francia, han expresado su solidaridad con Omole. Ahora en libertad condicional, el dirigente comunista ha demostrado que ni la tortura extrema ni las fianzas desorbitadas pueden silenciar la lucha de clases, y que incluso entre rejas, las ideas revolucionarias encuentran la manera de sembrar sus semillas en la conciencia del proletariado.