Pekín condena el asesinato del líder iraní y alerta del riesgo de escalada descontrolada
Recuerda que los bombardeos suponen una grave violación de la soberanía de Irán, anuncia que coordina una respuesta diplomática con Rusia y evacúa a sus ciudadanos de la zona.
La República Popular China ha emitido varios mensajes de condena desde el pasado domingo a raíz del ataque del Estado de Israel y los Estados Unidos de América contra la República Islámica de Irán. Las autoridades de Pekín han expresado su "profunda preocupación" por la agresión y ha condenó el asesinato del líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, calificándolo de grave violación de la soberanía y seguridad de Irán, según declaró el embajador chino ante la ONU, Fu Cong, en una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad recogida por la agencia Xinhua. El representante chino subrayó que "la línea roja de protección de civiles en conflictos armados no debe cruzarse" y que "el uso indiscriminado de la fuerza es inaceptable". China, que dijo estar "profundamente entristecida" por las masacres de civiles, instó a "cumplir el derecho internacional humanitario y evitar ataques contra instalaciones civiles".
El ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, mantuvo una conversación telefónica con su homólogo ruso, Sergei Lavrov, en la que ambos coincidieron en rechazar la ofensiva. Wang denunció que "es inaceptable que EE.UU. e Israel lanzaran ataques contra Irán durante las negociaciones" y que "también es inaceptable que maten abiertamente al líder de un Estado soberano y fomenten un cambio de gobierno". Lavrov se alineó con la postura china y ambas partes acordaron coordinarse en la ONU y la Organización de Cooperación de Shanghái para "exigir el cese inmediato de las hostilidades y el retorno a la vía diplomática".
El martes, Wang Yi telefoneó también a su homólogo israelí, reiterando que "China se opone a los ataques militares y exige un cese inmediato de hostilidades". Insistió en "resolver vía diálogo y negociación", y en que China jugará un "rol constructivo" para desescalar.
En cuanto a Irán, le transmitió alministro iraní Abbas Araghchi, "su apoyo a la soberanía, seguridad y dignidad de Irán", y urgió el cese de acciones militares para evitar expansión al Medio Oriente entero, sugiriendo a su vez cesar sus ataques a los países del Golfo.
Expertos chinos consultados por Global Times advirtieron de que la operación estadounidense-israelí representa "una apuesta de alto riesgo que podría arrastrar a Washington a una crisis prolongada y cada vez más amplia que podría resultarle difícil controlar". Los analistas también alertaron de que el asesinato de líderes de otros países, si se convierte en un patrón de comportamiento, "complicaría aún más el panorama de la seguridad mundial y provocaría actos de represalia aún más extremos".
Pekín activó además un dispositivo de emergencia para evacuar a sus ciudadanos en Irán y la región. La portavoz del Ministerio de Exteriores, Mao Ning, confirmó que hay un ciudadano chino fallecido y varios heridos durante los sucesos, así como otros que se encuentran varados. Por ello, recomendó evitar viajar a los países afectados. La embajada china en Irán coordinó la salida de decenas de ciudadanos chinos hacia Azerbaiyán, mientras que las misiones diplomáticas chinas en la Palestina ocupada por el Estado de Israel, Turquía e Irak emitieron avisos similares. La guerra iniciada por EE.UU. e Israel, que ya ha dejado más de 787 asesinados en Irán según la Media Luna Roja, ha provocado una crisis humanitaria y energética que China observa con "preocupación" pero manteniendo las distancias. Algunos analistas y medios expertos en China destacan que la respuesta es "fuerte en palabras pero restringida en hechos": no ofrece ayuda militar concreta a Irán, prioriza la "diplomacia" y evita tensar las relaciones con EE.UU. e Israel, especialmente con negociaciones comerciales pendientes.