Irán bombardea bases de grupos kurdos en Irak
Lanzan una operación contra organizaciones armadas en el Kurdistán iraquí en respuesta a las negociaciones de estos con la CIA para una insurgencia armada en Irán.
Las fuerzas iraníes han lanzado en las últimas horas una operación militar contra posiciones de grupos armados kurdos en la región autónoma del Kurdistán iraquí, en una acción que coincide con la decimonovena oleada de ataques con misiles y drones contra el Estado de Israel y bases estadounidenses en Oriente Medio, según informa Al Jazeera. El Ministerio de Inteligencia iraní confirmó que los ataques se dirigieron contra "grupos separatistas" que pretendían infiltrarse en territorio iraní a través de la frontera occidental, causándoles "graves pérdidas". La televisión estatal Press TV difundió imágenes de explosiones iluminando el cielo nocturno en la provincia de Sulaimaniya, donde al menos cuatro detonaciones sacudieron las zonas de Arabat, Zarkuiz y Surdash. Fuentes locales citadas por la cadena qatarí apuntan que los proyectiles alcanzaron la sede de Komala, una de las principales organizaciones armadas de la oposición kurda iraní con base en Irak.
Los ataques llegan justo después de que diversos medios internacionales, entre ellos CNN y Associated Press, revelaran que la administración Trump mantiene contactos con estos mismos grupos para proporcionarles armamento y apoyo logístico con el objetivo de fomentar una insurgencia en el oeste de Irán que debilite a la República Islámica. Según Reuters, la coalición de grupos kurdos asentados en la frontera entre Irak e Irán llevaría días entrenándose para armar una ofensiva y habría mantenido consultas con responsables estadounidenses sobre cómo atacar a las fuerzas de armadas iraníes y qué tipo de respaldo podrían recibir de Washington. El propio Donald Trump habló por teléfono el domingo con los líderes kurdos iraquíes Masoud Barzani y Bafel Talabani, y con el dirigente del Partido Democrático del Kurdistán iraní (KDPI), Mustafa Hijri, según confirmaron fuentes oficiales a la prensa estadounidense.
La ofensiva iraní contra los grupos kurdos se sitúa en la respuesta de Teherán a una guerra de agresión imperialista que cumple ya seis días y que ha provocado el desplazamiento masivo de población en las zonas bombardeadas y más de mil ciudadanos iraníes asesinados en los bombardeos. Las fuerzas estadounidenses e israelíes continúan atacando sin tregua el territorio iraní, con explosiones que esta madrugada volvieron a sacudir Teherán y las ciudades kurdas de Sanandaj, Saqqez y Bukan. En total, más de 150 localidades han sido alcanzadas desde el inicio del conflicto, según los datos recopilados por Al Jazeera. El ejército israelí confirmó haber "atacado y destruido" una plataforma de misiles balísticos en la ciudad de Qom, mientras el Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) aseguraba que su objetivo es "eliminar" las capacidades de lanzamiento móvil de misiles iraníes. Una "parte considerable" de los 14 millones de habitantes de Teherán ha optado por evacuar la capital, según el corresponsal de Al Jazeera en el país persa, aunque muchos otros permanecen atrapados en medio de la "frustración y la ansiedad".
La estrategia de armar a los kurdos ha puesto en una situación extremadamente delicada al gobierno regional kurdo en Irak, cuyos líderes recibieron la llamada de Trump pidiéndoles que apoyen a los grupos iraníes y "abran la frontera para su libre movimiento". Fuentes oficiales iraquíes confirmaron a AP que Bagdad ha comenzado a reforzar su frontera y que Teherán ha solicitado formalmente "impedir que cualquier grupo de oposición infiltre la frontera".
El gobierno turco, por su parte, observa con preocupación cómo se arma a milicias que Ankara considera "vinculadas al prohibido PKK". Mientras los misiles cruzan las fronteras y las alianzas se tejen en despachos a miles de kilómetros, la población civil de Irán, Irak, el Kurdistán y la región entera asiste atónita a la apertura de un nuevo frente en una guerra que nadie pidió pero que, como siempre, pagan los mismos.