BlackRock frena retiros masivos de su gran fondo de préstamos a empresas
Inversores piden sacar 1.200 millones de un fondo de 26.000 millones, pero el mayor fondo de inversión del mundo limita el pago a 620 millones; sus acciones caen más del 7% por miedo a quiebras.
BlackRock, el mayor fondo de inversión del mundo, ha bloqueado parte de los retiros de su fondo estrella HPS Corporate Lending Fund (HLEND), que tiene 26.000 millones de dólares invertidos en préstamos a empresas medianas, porque los inversores pidieron sacar 1.200 millones —casi el 10% del total— pero la empresa decidió pagar solo 620 millones. Esta es la primera vez que activa ese límite desde que compró el fondo en 2024 por 12.000 millones, en medio de un pánico general por el cierre de empresas endeudadas y la guerra en Irán que pone nervioso a todos los inversores del mercado mundial. Las acciones de BlackRock cayeron más del 7%, y arrastraron a competidores como Blackstone y KKR, porque los inversores temen que los préstamos no se paguen y hundan el precio del dinero de todos.
El fondo presta dinero a compañías que generan ingresos estables pero no pueden vender rápido sus activos si hay problemas, por lo que BlackRock limita los retiros al 5% para evitar vender a precios bajos y perjudicar a quienes se quedan dentro. Aunque entraron 840 millones nuevos, las salidas superaron el tope por primera vez, con el 19% del dinero expuesto a empresas de software que sufren por la inteligencia artificial. Analistas como Greggory Warren de Morningstar dicen que esto alerta sobre el peligro de estos fondos para el ciudadano de a pie—no solo ricos—, porque el dinero está atrapado y un impago masivo podría dejarlos sin liquidez.
Otras grandes gestoras reaccionan igual: Blackstone subió su límite al 7% en un fondo gigante de 82.000 millones poniendo dinero propio, Blue Owl recompró el 15% de otro para calmar a la gente, y BlackRock ve en la agitación actual oportunidades de prestar más barato. El sector del crédito privado, de 2 billones de dólares, se encuentra bajo lupa por prestar a empresas débiles con poca revisión, como las quiebras recientes de fábricas de automoción, prestamistas de coches baratos y un banco hipotecario británico. BlackRock insiste en que el freno protege a todos los inversores de ventas de pánico, pero el batacazo en bolsa muestra que el miedo a una cadena de impagos va ganando terreno en la economía mundial.