El petróleo sube un 9% y el gas se dispara otro 20% tras el cierre del estrecho de Ormuz
El Brent supera los 80 dólares mientras el gas europeo se encarece un 53% en dos días por las represalias iraníes en QatarEnergy y la vía principal marítima del crudo.
El precio del petróleo Brent, medida de referencia en Europa, se disparó este lunes un 9% y superó los 80 dólares por barril por primera vez desde junio del año pasado, tras el anuncio de la Guardia Revolucionaria iraní del cierre del estrecho de Ormuz y la advertencia de que incendiarán cualquier barco que intente cruzarlo. Por esta vía marítima circula cerca del 20% del tránsito mundial de petróleo, lo que la convierte en el punto más estratégico para el suministro energético internacional. Las principales navieras del mundo, entre ellas Mediterranean Shipping Company (MSC), Maersk y las tres mayores compañías japonesas, ya han suspendido sus operaciones en la zona, mientras la estatal china Cosco Shipping ha anunciado que está reorganizando la navegación de sus buques en el golfo Pérsico.
El impacto comercial de la energía se ha extendido al mercado del gas con una virulencia aún mayor. El gas europeo (TTF) se disparó este martes otro 20%, alcanzando los 56,5 euros por megavatio hora, después de que el lunes ya hubiera subido un 33%, según datos aportados por el Financial Times. La causa inmediata es la decisión de QatarEnergy, la mayor empresa de gas natural licuado (GNL) del mundo, de detener por completo su producción tras los ataques iraníes contra sus instalaciones en Ras Laffan y Mesaieed. Qatar produce una quinta parte del GNL mundial y es el principal proveedor de Asia, lo que ha desencadenado una renovada competencia entre los mercados asiático y europeo por hacerse con los escasos cargamentos disponibles, encareciendo aún más el suministro.
"Si China estornuda, en Europa cogeremos pulmonía"
La agresión imperialista a Irán, con su consiguiente escalada, ha tenido un impacto inmediato en la infraestructura energética de toda la región. Un ataque con drones contra la mayor refinería de Saudí Aramco, por ejemplo, ha forzado el cierre de sus operaciones, mientras que Qatar ha suspendido por completo su producción de GNL. José María Viñals, director del Máster en Relaciones Internacionales del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB), explica a RTVE que "ahora mismo hay mucha indeterminación" y que la clave será si el conflicto se consolida en el tiempo. Francisco Peleteiro, abogado especialista en derecho marítimo, señala en RNE que la interrupción del suministro marítimo tendría "una repercusión extraordinaria en todo lo que es la producción industrial" y advierte: "Si China estornuda, en Europa cogeremos una pulmonía". Las bolsas europeas ya han acusado el golpe, con el IBEX 35 perdiendo cerca del 3% y cayendo por debajo de los 18.000 puntos.
EE.UU., el gran beneficiario económico inmediato
A pesar del impacto, los expertos consultados coinciden en que EE.UU. será el gran beneficiado de la escalada, al menos a corto plazo. Javier Santacruz, economista entrevistado por TVE, explica que al mercado petrolero norteamericano le interesa mantener precios "por encima de 70 o incluso de 80 dólares por barril", ya que por debajo de 55-60 dólares "la mayor parte de la industria entra en crisis". José María Viñals añade que, si la situación se prolonga, muchos países tendrán que buscar nuevas fuentes de suministro y "ahí es dónde entrará Estados Unidos", consolidado como el mayor productor mundial de hidrocarburos tras superar a Rusia y Arabia Saudí y tomar el control de la industria petrolera venezolana.
Mientras tanto, ni siquiera el anuncio de la OPEP+ de aumentar su producción logra aplacar los temores a una crisis energética de dimensiones colosales, con el estrecho de Ormuz convertido en campo de batalla, el gas qatarí paralizado y la población trabajadora del mundo atrapada entre las bombas y el encarecimiento de la vida.