La gran banca anticipa una ola de despidos por la IA
El consejero delegado de Caixabank avisa de "ajustes de plantilla" y defiende condicionar la llegada de migrantes a las necesidades de productividad de las empresas.
El sector financiero ha comenzado a preparar el terreno para una nueva oleada de recortes en derechos y puestos de trabajo justificándose en el avance tecnológico. El consejero delegado de Caixabank, Gonzalo Gortazar, ha admitido este martes, en el marco del VII Foro Internacional organizado por el diario 'Expansión' en Alcalá de Henares, que la adopción de la Inteligencia Artificial provocará de manera inevitable una destrucción de empleo en diversos sectores productivos, utilizando el término corporativo de "necesidades de ajuste en las plantillas" para referirse al despido de miles de trabajadores. Aunque el directivo intentó suavizar el impacto asegurando que a corto plazo la entidad requiere "más manos a la obra" para reestructurar sus procesos internos, la declaración explicita los planes de la patronal para prescindir de trabajadores una vez consolidada la 'transición digital'. Para más inri, Gortazar remarcó que los grandes bancos cuentan con una ventaja competitiva insalvable para las entidades pequeñas y medianas debido a su escala financiera, lo que apunta a una mayor concentración del mercado y al uso de la tecnología como herramienta de presión sobre el empleo.

Esta agresiva estrategia de digitalización contrasta con la vulnerabilidad a la que se expone a los usuarios, un aspecto en el que el ejecutivo de Caixabank optó por diluir las responsabilidades de la banca. Gortazar trasladó el problema de la ciberseguridad hacia el ámbito individual y estatal.
Además, Gortazar recordó que el volumen de negocio de Caixabank equivale ya a dos terceras partes del PIB del Estado español. Pese a presumir de una solvencia tres veces mayor que en la crisis de 2008 y de una liquidez de 173.000 millones de euros, el directivo vinculó la suerte del Estado a la de su firma. En este plano exterior, evidenció la subordinación económica de la Unión Europea al defender la necesidad de mantener el "cordón umbilical" de dependencia con Estados Unidos en materias críticas como la energía, la tecnología y la militar.
Apoyándose en las proyecciones de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) para el año 2050, que sitúan la fuerza laboral española en 30 millones de personas frente a 15 millones de jubilados, Gortazar planteó una "solución" estrictamente instrumental e interesada del fenómeno migratorio. El líder bancario condicionó la llegada de migrantes a criterios de rentabilidad y cualificación profesional para sostener la productividad de las empresas, advirtiendo que "es necesario vigilar de qué tipo de formación disponen y si son capaces de integrarse".