El Pentágono y países del Golfo buscan interceptores ucranianos contra enjambres Shahed iraníes
Con reservas de misiles Patriot agotándose a 13,5 millones por unidad, Washington y Catar exploran drones ucranianos de bajo coste que derriban Shaheds a miles de dólares.
El Pentágono y al menos un país del Golfo estudian comprar interceptores de drones ucranianos para contrarrestar los enjambres Shahed lanzados por Irán desde el inicio de la ofensiva de EE.UU.-Israel, según fuentes de la industria militar de Kiev citadas por Kyiv Post y Financial Times. Los estados del Golfo, que dependen de misiles Patriot de 13,5 millones de dólares por unidad para defenderse de los Shahed de 30.000 dólares, enfrentan reservas menguantes y buscan la experiencia ucraniana, que ha perfeccionado drones interceptores masivos de pocos miles de dólares capaces de alcanzar 250 km/h frente a los 185 km/h de los Shahed lanzados por Rusia. Un funcionario ucraniano describe las conversaciones con Washington como “sensibles” pero confirma cierto interés creciente internacional, siempre que Kiev apruebe cualquier exportación para no comprometer su propia defensa aérea.
Volodimir Zelensky ha confirmado diálogos directos con los emires de Qatar y Emiratos Árabes Unidos sobre esta tecnología, que Ucrania ofrece a cambio de que usen su influencia con Moscú para lograr un alto el fuego de un mes en el frente ucraniano. “Los líderes de Oriente Medio tienen excelentes relaciones con los rusos; pueden pedirles un mes de tregua, y nosotros enviaremos nuestros mejores operadores de interceptores para proteger civiles”, afirmaba Zelensky ante Bloomberg. Sistemas como Merops (respaldado por ex-CEO de Google Eric Schmidt), Sting de Wild Hornets y los drones de General Cherry ya combaten Shaheds rusos con visión artificial autónoma o control remoto, desplegados incluso desde drones navales frente a la ciudad de Odesa, replicando tácticas iraníes en el Golfo.
Aunque son efectivos contra Shaheds convencionales, estos interceptores no paran drones rusos avanzados como el Geran-3 (550 km/h), pero sirven para liberan Patriots contra misiles balísticos y crucero, clave ante la escalada regional con Irán. La adopción internacional aliviaría la presión sobre las defensas ucranianas, saturadas por ataques rusos que agotan sus propios interceptores, y posicionaría a Kiev como exportador de tecnología testada en combate real. Por lo tanto, fuentes del Pentágono ven en Ucrania como campo de pruebas contra Shaheds, mientras los países del Golfo buscan alternativas ante altos costes y stocks críticos. Mientras Washington y sus aliados de la región se apoyan en interceptores ucranianos contra drones iraníes, funcionarios de EE.UU. comienzan a señalar a Rusia como proveedor de información de inteligencia para atacar posiciones estadounidenses en Oriente Medio.