Los niños suponen el 30% de las víctimas mortales en Irán durante la primera semana de guerra
El Ministerio de Salud contabiliza que casi un tercio de los asesinados por EE.UU. e Israel en la última ofensiva son menores de edad.
El Ministerio de Salud de Irán informó este domingo que los niños representan al menos un tercio de las víctimas mortales registradas durante la primera semana de guerra de agresión lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán. Según el comunicado difundido por la autoridad sanitaria persa este 8 de marzo, al menos 198 mujeres han sido asesinadas en los bombardeos, de las cuales 190 eran menores de 18 años y seis tenían menos de cinco años. La víctima más joven de la agresión militar de la denominada "clase Epstein" ha sido una niña de tan solo ocho meses, mientras que la persona de mayor edad asesinada tenía 88 años. En el bombardeo contra la escuela infantil de Minab, Reuters ha podido confirmar que fue atacada dos veces, con 40 minutos de diferencia.
El informe detalla además que 1.099 mujeres han resultado heridas, de las que 584 son menores de edad y 54 tienen menos de cinco años. Las cifras muestran el mismo patrón que llevan las organizaciones internacionales llevan décadas denunciando en las ofensivas militares Israel y EE.UU.: el bombardeo sistemático de infraestructuras civiles, incluyendo escuelas, centros médicos y zonas residenciales. La Media Luna Roja iraní ha documentado ya ataques contra 65 escuelas y 32 instalaciones sanitarias en todo el país, lo que ha contribuido al elevado número de víctimas entre la población más vulnerable.
Esta última guerra comenzó el 28 de febrero, cuando fuerzas estadounidenses e israelíes lanzaron un ataque conjunto que tuvo como primer gran objetivo el asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, junto a altos comandantes militares y decenas de civiles. Según reportes de las autoridades iraníes corroborados por agencias internacionales, la agresión ha incluido ataques deliberados contra zonas civiles en distintas provincias y ciudades del país, causando además daños materiales generalizados en infraestructuras básicas para la vida civil. El gobierno de Teherán denuncia que la operación constituye una violación flagrante del derecho internacional y ha exigido responsabilidades a la "comunidad internacional".
En respuesta a la ofensiva, las Fuerzas Armadas de Irán han lanzado sucesivas oleadas de represalias con misiles y drones contra objetivos militares estadounidenses e israelíes en la región, incluyendo bases en países vecinos y posiciones en los territorios palestinos ocupados. Mientras los líderes políticos europeos se enzarzan en disputas sobre la legalidad de la guerra y los estrategas militares calculan el coste de la siguiente fase, los cuerpos de niñas y niños iraníes, palestinos y libaneses siguen siendo rescatados de entre los escombros. Las cifras del Ministerio de Salud iraní son solo un número más en la larga lista de atrocidades del imperialismo y el sionismo, pero detrás de cada porcentaje hay una familia que llora, una escuela que ya no abrirá y un país enfurecido que entierra a sus muertos mientras los misiles siguen cayendo.