Von der Leyen justifica la guerra contra Irán
La presidenta de la Comisión ignora los crímenes de guerra, se alinea con EE.UU. e Israel y reconoce que "Europa ya no puede ser la guardiana del antiguo orden mundial".
La presidenta de la Comisión Europea, a la que algunos sectores antibelicistas han comenzado a apodar Ursula Bomberleyen, ha dado este lunes un paso más en su alineamiento con la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, al declarar en la conferencia anual de embajadores de la UE en Bruselas que "no debe derramarse ninguna lágrima por el régimen iraní, que ha infligido muerte e impuesto represión a su propio pueblo y que ha causado devastación y desestabilización en toda la región". La presidenta de la Comisión Europea ha eludido cualquier crítica a la acción militar estadounidense e israelí, que ya ha causado más de 1.300 muertos en Irán —entre ellos cientos de niños— y ha desencadenado una crisis energética internacional con el petróleo por encima de los 110 dólares. La alta funcionaria europea ha justificado su postura argumentando que "muchos iraníes, dentro del país y en toda Europa y el mundo, han celebrado la desaparición del ayatolá Jamenei", en referencia al líder supremo asesinado en el primer ataque de la ofensiva.
La dirigente alemana ha ido más allá al afirmar que el debate sobre si la guerra es "elegida o necesaria" resulta "irrelevante" porque "pierde de vista lo esencial". En su intervención, ha sostenido que el pueblo iraní "merece libertad, dignidad y el derecho a decidir su propio futuro, aunque sepamos que esto estará lleno de peligros e inestabilidad durante y después de la guerra". Las palabras de Von der Leyen ignoran las denuncias en Irán y todo el mundo contra la guerra y los informes que señalan a EE.UU. como responsable del bombardeo de la escuela de niñas de Minab, donde murieron más de 170 niños y niñas. La presidenta de la Comisión ha evitado cualquier mención a las víctimas civiles o a los ataques contra infraestructuras energéticas que han provocado el cierre del estrecho de Ormuz y lluvia ácida sobre Teherán por ataques contra infraestructuras químicas.
"Europa ya no puede ser la guardiana del antiguo orden mundial"
En un giro de gran calado estratégico, Von der Leyen ha declarado que "Europa ya no puede ser la guardiana del antiguo orden mundial, de un mundo que ha desaparecido y no volverá". La líder europea ha llamado a los Estados miembros a continuar con el rearme masivo —hasta 800.000 millones de euros hasta 2030— y ha defendido que la UE debe "construir su propio camino europeo" porque "ya no puede confiar en que el sistema de reglas internacionales la proteja".
La intervención de Von der Leyen ha reavivado el debate interno en la UE, al inmiscuirse en competencias que corresponden al presidente del Consejo Europeo, António Costa, y a la alta representante para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas. Mientras desde la Comisión defienden que "forma parte de su labor", numerosos embajadores y actores comunitarios consideran que sus llamadas a líderes internacionales y sus posicionamientos unilaterales exceden su mandato. La dirigente alemana, conocida por su cercanía a Israel y su esmero en mantener buenas relaciones con Washington, ha aprovechado la crisis para impulsar una agenda que algunos críticos señalan como la nueva doctrina europea: rearme sin límites, alineamiento absoluto con EE.UU. e Israel y entierro del pretendido "multilateralismo", mientras las bombas siguen cayendo sobre la población civil, desde Gaza hasta Teherán. La pregunta que flota ahora en el aire es quién velará por los derechos de los pueblos del mundo cuando los supuestos abanderados de la "democracia" y los "derechos humanos" terminan por quitarse la máscara.