China cierra la sesión anual de su máxima conferencia consultiva
Más de 5.000 propuestas aprobadas en el principal órgano asesor político marcan el inicio del 15º Plan Quinquenal (2026-2030) con énfasis en "tecnología avanzada para todo el pueblo".
La cuarta sesión del 14º Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPCh), máximo órgano asesor del país, cerró este miércoles en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, con la presencia de Xi Jinping y otros altos dirigentes como Li Qiang, Zhao Leji, Cai Qi, Ding Xuexiang, Li Xi y Han Zheng. Según recoge el Global Times, el presidente de la CCPPCh, Wang Huning, aseguró que la reunión anual “ha dado resultados fructíferos” y subrayó que 2026, primer año del 15º Plan Quinquenal (2026‑2030), exige “reforzar el papel del organismo para aportar propuestas sobre los grandes objetivos económicos y sociales”.
Durante ocho días, los más de 2.000 miembros presentes debatieron el borrador del nuevo Plan Quinquenal, escucharon los informes de los principales órganos de gobierno y discutieron proyectos de ley, además de aprobar el informe de trabajo del Comité Permanente y las resoluciones sobre la gestión de las propuestas. Según los datos oficiales del Gobierno chino, en el último año se presentaron 5.992 propuestas, de las que 5.061 fueron aceptadas para trámite, con una tasa de respuesta registrada del 99,9%; los asesores participaron en 6.778 actividades relacionadas con sus funciones y organizaron más de 11.000 actos de contacto con distintos sectores sociales, que habría afectarían a unas 4 millones de personas.
Los temas abordados abarcaron desde la política macroeconómica y sectores punteros como la tecnología aeroespacial o la inteligencia artificial, hasta cuestiones sociales como el envejecimiento de la población o la atención a la infancia. Medios internacionales destacaron especialmente el giro hacia la IA: agencias como Reuters apuntaron que Pekín busca impulsar agentes de IA y automatización para crear empleo y “rejuvenecer” la economía, combinando despliegue tecnológico con programas de “recualificación”, mientras el Wall Street Journal subrayó la apuesta por “cablear la IA” en todas las industrias para construir una “economía inteligente”, con ciudades como Shenzhen o Wuxi aprobando políticas específicas. Análisis de medios como Deutsche Welle interpretan estas “dos sesiones”—como se conoce popularmente al evento político en China— como una señal de que China se prepara para una etapa más compleja, tratando de prepararse para un escenario de menor crecimiento, competición tecnológica y tensiones geopolíticas intensas.
En el plano político, Wang Huning insistió en que la CCPPCh debe “poner más propuestas al servicio del pueblo”, hacer “más cosas prácticas por su bienestar” y asegurar que “los frutos de la modernización beneficien a todos”, en línea con el discurso oficial de “democracia de proceso íntegro” y “construcción de consensos”. La sesión reunió a representantes de 34 sectores —desde el Partido Comunista y otras organizaciones políticas legales hasta ámbitos de la cultura, la ciencia, el bienestar social o los organismos religiosos—, lo que académicos como Wang Chuanli, de la Escuela de Marxismo de la Universidad Tsinghua, presentan como un “mecanismo para articular expectativas sociales y traducirlas en objetivos concretos del nuevo plan de desarrollo”.