El policía local de Ceuta acusado de asesinar a su esposa, María de los Ángeles Lozano, de un disparo con su arma reglamentaria delante de su hija menor en marzo de 2022, ha salido en libertad provisional después de que la Audiencia Provincial acordara su excarcelación al cumplirse el límite legal de cuatro años de prisión preventiva sin sentencia firme, según ha informado el tribunal. El auto, dictado a dos días de que se cumpliera el plazo máximo que permite la legislación española, impone "medidas cautelares" como la orden de alejamiento de sus hijos, la prohibición de residir en Ceuta, la retirada del pasaporte y la obligación de comparecencias periódicas ante el juzgado. La decisión no supone una absolución, pero deja en la calle al presunto asesino mientras se prepara la repetición del juicio.

Los hechos ocurrieron la noche de marzo de 2022 en el domicilio familiar de Ceuta, cuando el agente, según la acusación, disparó contra su esposa, trabajadora de la administración de justicia, en presencia de su hija menor. El crimen conmocionó a la ciudad autónoma y se convirtió en uno de los episodios de violencia machista más impactantes de los últimos años. El acusado fue detenido inmediatamente después de los hechos e ingresó en prisión preventiva por orden de la jueza de instrucción.

El primer juicio celebrado contra el policía local concluyó con una condena de más de 35 años de prisión dictada por un jurado popular, una de las penas más altas previstas en el Código Penal para un caso de asesinato. Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Ceuta y Melilla (TSJA) anuló el pasado mes de enero tanto el veredicto como la sentencia al considerar que el acta del jurado "no cumplía los requisitos de motivación exigidos por la ley". El alto tribunal sostuvo que "el jurado se limitó a enumerar las pruebas practicadas sin explicar de forma concreta cómo esas pruebas llevaban a la conclusión de culpabilidad", lo que obliga a repetir íntegramente el proceso con un nuevo jurado popular y una magistrada distinta.

La defensa del agente sostuvo durante el primer juicio una versión radicalmente distinta, apuntando a que "habría sido la hija menor de la pareja quien manipuló el arma y efectuó el disparo", una hipótesis que las acusaciones señalaron como incompatible con las pruebas periciales. La Fiscalía y la acusación particular mantienen que el acusado disparó deliberadamente contra su esposa.

Mientras se prepara la nueva vista oral, la familia de la víctima afronta con dolor la reapertura de un proceso que parecía cerrado y la excarcelación de al agente, a quien esperaban ver condenado. La Audiencia Provincial ha comenzado ya los preparativos para repetir el juicio, en el que deberán volver a declarar todos los testigos y analizarse nuevamente los informes forenses y las periciales balísticas.