Glovo contraataca con un ERE a 750 repartidores
La multinacional lanza un desafío con macrodespidos en 60 localidade mientras los sindicatos denuncian una maniobra para externalizar plantilla y anuncian batalla judicial.
Glovo ha anunciado un expediente de regulación de empleo (ERE) para despedir a "un máximo de 750 repartidores" en más de 60 localidades del Estado español, según ha adelantado El País y han confirmado a elDiario.es fuentes de la multinacional de repartos a domicilio. El anuncio llega solo meses después de que la compañía se viera obligada a abandonara en julio su histórico modelo de riders que trabajaban como falsos autónomos, acorralada por múltiples causas judiciales y actuaciones de la Inspección de Trabajo por el fraude masivo en la contratación. El ERE se produce además en medio de una lluvia de despidos individuales que CCOO ya se disponía a denunciar ante la Audiencia Nacional como un "ERE encubierto", y que el sindicato advierte que "seguramente" también llevará a los tribunales.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha reaccionado tras conocerse la noticia: "No vamos a permitir ningún chantaje por parte de Glovo ni ninguna otra empresa. En España solo se trabaja con derechos y eso garantiza la Ley Rider". La multinacional, por su parte, justifica la medida alegando que "se ve obligada a reducir su servicio en más de 60 localidades en diferentes provincias de España para evitar su cierre", aunque asegura que "en las más de 800 ciudades restantes mantendrá la operativa habitual". Fuentes de la compañía sostienen que el ERE responde a "causas productivas y organizativas", no económicas, según explican desde CCOO.
Carlos Sola, adjunto de la secretaría de Acción Sindical de FSC CCOO, ha advertido que el sindicato rechaza de entrada este nuevo ERE y sospecha que responde a una intención de "externalizar plantilla" a través de más empresas subcontratas. Sola denuncia que Glovo estaría creando "empresas o pseudo empresas ad hoc" para subcontratar repartidores, una relación que piden que la Inspección de Trabajo "investigue por si incurre en cesión ilegal de trabajadores". "Son trabajadores de usar y tirar, que funcionan casi como trabajadores temporales a disposición de Glovo", critica el sindicalista, que acusa a la compañía de querer "poner en jaque el modelo laboral español", primero con falsos autónomos y ahora con nuevas irregularidades.
Glovo sostiene que actualmente cuenta con unos 21.000 mensajeros en todo el Estado, "tanto contratados como a través de empresas terceras", sin precisar la cifra de plantilla directa. En julio, cuando la multinacional anunció la contratación masiva tras el fin del modelo de falsos autónomos, afirmó que incorporaría a unas 14.000 personas. El despido colectivo de 750 trabajadores supondría, con esa referencia, una afectación de alrededor del 5% de la plantilla. Como publicó este martes elDiario.es, en los últimos ocho meses varios repartidores han sido despedidos bajo justificaciones como "ausencias injustificadas" o "retrasos", algunos incluso mientras se encontraban de baja médica, en una oleada que apunta a la estrategia corporativa para deshacerse de trabajadores que, en teoría, habían adquirido nuevos derechos.