El Movimiento de Resistencia Islámica Hamasha celebró este miércoles el cese de la embajadora española en la Palestina ocupada por el Estado de Israel, Ana María Sálomon Pérez, en una decisión que considera "la continuación de las honorables posiciones del Gobierno español y su pueblo rechazando el genocidio infringido contra nuestro pueblo palestino en Gaza", según un comunicado recogido por EFE. La organización calificó la medida como una "noble posición que refleja un compromiso genuino con los valores humanitarios" y reiteró su llamamiento a otros países a cortar las relaciones diplomáticas con el Estado de Israel, al igual que ha hecho Irán. El Gobierno español hizo efectivo el cese de Sálomon, que llevaba en el cargo desde 2021, y dejó al frente de la legación a una encargada de negocios, equiparando el nivel de representación al que Israel mantiene en Madrid desde mayo de 2024.

Hamas, en su comunicado, valoró como "valiente" la posición del Gobierno español, y la interpretó como consecuencia del rechazo social al genocidio que está cometiendo la entidad sionista sobre Gaza, que ha dejado decenas y decenas de miles de palestinos asesinados desde octubre de 2023. La organización, que administra lo que queda de la Franja de Gaza, lleva meses pidiendo a los países árabes y europeos que rompan relaciones con Israel como forma de presión para detener los bombardeos y la invasión terrestre. La decisión española, aunque limitada a la rebaja del nivel diplomático y no a una ruptura total, supone un pequeño gesto que Hamas considera alineado con las demandas de boicot impulsadas desde amplios sectores de la solidaridad internacional con Palestina.

La decisión del Ejecutivo de Pedro Sánchez profundiza la crisis diplomática abierta con Israel desde el reconocimiento formal del "Estado palestino" en mayo de 2024, que llevó al gobierno de Benjamín Netanyahu a retirar a su entonces embajadora, Rodica Radian-Gordon. Sálomon fue llamada a consultas "sine die" el pasado 9 de septiembre, a raíz de las tensiones generadas por las puntuales medidas españolas en apoyo a Gaza, y desde entonces no había regresado a Jaffa-Tel Aviv. El Ministerio de Asuntos Exteriores español ha confirmado que la responsable de la legación será a partir de ahora la encargada de negocios, "al mismo nivel" que la representación israelí en Madrid, donde desde la salida de Radian-Gordon la máxima representante es Dana Erlich.

El cese de Sálomon se produjo en un contexto de máxima tensión regional, con la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán cumpliendo su duodécimo día y con la ofensiva sobre Gaza aún en curso, pese al falso "alto el fuego" que Israel no ha cumplido en ningún momento. Por el momento, otros países europeos mantienen sin cambios su representación diplomática en la Palestina ocupada, y el gobierno de Netanyahu continúa su campaña militar sin que las presiones internacionales hayan logrado un alto el fuego real.

La última decisión española, a la que se suma la felicitación de Hamas, pone ahora en una posición delicada a Sánchez ante sus aliados israelíes, estadounidenses y europeos. Mientras tanto, en el frente interno, las organizaciones propalestinas siguen presionando por ir más allá: recuerdan que el Estado español sigue siendo el décimo exportador mundial de armas y mantiene la colaboración logística con Estados Unidos desde las bases de Rota y Morón.

La Red de Solidaridad contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) emitió ayer mismo una nota de prensa en la que valora el cese de la embajadora como "un paso en la buena dirección" que reflejaría el resultado de la movilización constante de miles de personas en todo el Estado español durante más de dos años exigiendo la ruptura total con Israel. La organización, que lleva meses coordinando movilizaciones por un embargo integral de armas, considera que el ataque de Estados Unidos y el gobierno de Tel Aviv contra Irán constituye "un acto de agresión ilegal que demuestra, una vez más, que ambos países son la mayor amenaza para la paz y la seguridad internacional". Por ello, RESCOP urge al Gobierno a poner fin a "todas las relaciones que sostienen la maquinaria de guerra y el sistema de apartheid y ocupación de Israel", incluyendo el cierre definitivo de las embajadas, el fin de las relaciones económicas, culturales y académicas, y la tramitación de las enmiendas legales para un embargo integral de armas. La plataforma ha convocado concentraciones y acciones para el 30 de marzo, Día de la Tierra Palestina, en distintos puntos del Estado, y subraya que "es gracias a nuestra presión sostenida y constante que el Gobierno está actuando", animando a continuar la movilización "hasta que Palestina sea libre del río hasta el mar".