Triple feminicidio a manos de un hombre condenado por secuestrar a niñas y encadenar a otra mujer
El detenido, de 60 años y expareja de una de las víctimas, acumulaba antecedentes por raptar a una menor de 9 años y retener a una mujer encadenada; el sistema VioGén lo tenía inactivo desde 2007.
El hombre de 60 años detenido este miércoles en Miranda de Ebro (Burgos, Castilla y León) por provocar el incendio en el que "murieron" tres mujeres —su expareja Dolores, de 58 años; la madre de esta, Antonia, de 78; y una vecina colombiana de 24 años, Laura Valentina— acumulaba un historial delictivo que incluía condenas por secuestrar a una niña de 9 años y por encadenar a otra mujer, según han confirmado fuentes policiales a El Periódico y la Cadena SER. El arrestado, que se presentó voluntariamente en comisaría al saberse buscado, aunque no confesó los hechos, fue condenado en 2015 a seis años de cárcel por raptar durante 14 horas a una menor, y en 2024 a un año y siete meses por retener y golpear a una mujer a la que mantuvo encadenada en noviembre de 2023. Además, en 2017 la Audiencia Provincial de Burgos le impuso tres años por detención ilegal y otros tres por abuso sexual a otra menor de 16 años.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, confirmó que se trata de un crimen machista y reveló que tanto el presunto autor como su expareja habían estado registrados en el sistema VioGén de seguimiento de casos de violencia de género, pero por relaciones con otras personas: él en 2007 y ella en 2008, por lo que ambos figuran como "casos inactivos". El detenido fue visto horas antes del incendio "muy ebrio y con muy malas pintas", según relató Mauro Torres, un vecino de 33 años que reside en el segundo piso del inmueble siniestrado. Torres explicó a los medios que sobre las 17:30 horas el hombre estaba "pateando todo" en el portal después de que una vecina lograra expulsarlo, y que más tarde, sobre las 21:30, "una columna de humo negra terrible" comenzó a invadir su vivienda.
El fuego, originado por la acumulación de colchones y enseres en la planta baja del edificio de la calle Fuente, atrapó a las víctimas en sus pisos mientras el humo, "muy intenso y oscuro" según el comisario jefe provincial José Carlos Donoso, dificultaba cualquier intento de escape. Ante la imposibilidad de salir por la escalera, Mauro Torres llevó a su familia al balcón y saltó al vacío sobre colchones que los vecinos habían colocado en la acera, mientras su hija de 7 años y su otro hijo de 11 permanecían en el piso. "Yo gritaba pidiendo que no saltara, la madre intentaba darle certeza a los niños, y ellos me gritaban que no se querían morir. Es una situación que no le deseo a nadie en el mundo", declaró voz temblorosa ante los periodistas. Diez personas resultaron intoxicadas en total, entre ellas los dos menores, aunque su vida ya no corre peligro.
La alcaldesa de Miranda, Aitana Hernando, ha decretado tres días de luto oficial y ha confiado en que "las investigaciones lleguen a buen puerto" para que el responsable, ya "castigado" anteriormente, "sea castigado como se merece". Para las víctimas ya es demasiado tarde.