Una investigación militar en curso ha determinado que Estados Unidos es responsable del crimen de guerra con misiles Tomahawk contra una escuela de niñas en la República Islámica de Irán el pasado 28 de febrero, según han confirmado a The New York Times altos funcionarios estadounidenses familiarizados con las conclusiones preliminares. Afirman que el bombardeo sobre la escuela Shajarah Tayyebeh, en la localidad de Minab, fue el resultado de un "error de localización del Ejército estadounidense", que estaría llevando a cabo ataques contra una base iraní adyacente de la que el edificio escolar formó parte originalmente. Los oficiales del Mando Central de EE.UU. (CENTCOM) afirman que "crearon las coordenadas del objetivo utilizando datos obsoletos proporcionados por la Agencia de Inteligencia de Defensa", según personas con conocimiento de la investigación, que subrayan que "aún quedan preguntas clave sin respuesta sobre por qué no se verificó la información desactualizada".

Sin embargo, la visión del exanalista de armas de la ONU y exoficial de inteligencia de la Marina de Estados Unidos, Scott Ritter, contradice directamente esta versión, señalando indicios técnicos basados en su experiencia que apuntan a un despiadado ataque con misiles Tomahawk diseñado expresamente para maximizar los asesinatos en la escuela. Según declaraciones recogidas en una entrevista concedida en el programa The Sanchez Effect de la cadena RT, Ritter asegura que tras arrojar el primer misil sobre la escuela, las fuerzas estadounidenses esperaron a que se congregasen alumnas, profesores supervivientes y viandantes para lanzar un segundo proyectil que, al explotar con efecto termobárico, "quemó vivas a las niñas y al resto de personas". "Esto es esta guerra en pocas palabras", sentenció el exmarine.

La denuncia de Ritter coincide con la publicación de un vídeo por parte de la agencia semioficial iraní Mehr News, analizado por la cadena estadounidense CNN, que muestra el momento en que un misil impacta contra la base naval de la Guardia Revolucionaria adyacente a la escuela Shajareh Tayyiba. Expertos en armamento consultados por la cadena estadounidense confirman que el proyectil es "consistente con un misil de crucero Tomahawk BGM o UGM-109", un arma que solo opera la Armada de Estados Unidos, no Israel. Las imágenes, geolocalizadas por CNN, revelan que el ataque a la base y a la escuela se produjeron de forma simultánea o con segundos de diferencia, contradiciendo la versión del presidente Donald Trump, que atribuyó la masacre a Irán alegando que sus misiles son "muy imprecisos".

Planet Labs PBC, CNN analysis

Estrategia de "doble toque"

El análisis forense de las imágenes y los testimonios apuntan a una estrategia de "doble toque" particularmente cruel. Sam Lair, investigador del Centro James Martin para Estudios de No Proliferación, confirmó ante CNN que el proyectil mostrado en el vídeo "se ajusta a las características visuales de un TLAM", con su forma cruciforme, alas centrales y conjunto de cola trasero. La distancia de 250 metros desde la que se grabó el impacto descarta otras municiones estadounidenses de menor tamaño. N.R. Jenzen-Jones, director de Armament Research Services (ARES), señaló que las imágenes de satélite y los vídeos "pintan una imagen de múltiples impactos simultáneos o casi simultáneos" que alcanzaron tanto el complejo militar como la escuela, descartando la hipótesis de "un fallo de las defensas antiaéreas iraníes", como sugirieron varios bulos estadounidenses e israelíes.

"Vamos a la guerra por Israel"

Mientras el Pentágono asegura "estar investigando" los hechos y el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, presentó un mapa que sitúa los ataques estadounidenses en el sur de Irán, las autoridades iraníes elevan la cifra oficial de víctimas a 168 niñas y 14 adultos. Ritter, que en el pasado desempeñó un papel clave en la inspección de las "armas de destrucción masiva en Irak" que nunca existieron y que sirvieron como pretexto para la invasión, denunció la hipocresía de la administración Trump y afirmó que "vamos a la guerra por Israel en un horario diseñado por Israel para lograr objetivos que benefician a Israel, no a Estados Unidos". El exmarine concluyó que en este proceso "hemos abandonado a nuestros aliados regionales porque solo defendemos a una nación: Israel".

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Un hito más en el largo historial criminal y genocida de EE.UU.

El "error" evoca a la guerra de Kosovo en 1999, cuando "mapas obsoletos" llevaron a la CIA a proporcionar "datos erróneos" que resultaron en el bombardeo de la embajada china en Belgrado, matando a tres ciudadanos chinos, además de civiles serbios. En este caso, además de la DIA y el CENTCOM, los investigadores están examinando el trabajo de la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial (NGA), que proporciona y examina imágenes satelitales de posibles objetivos. Funcionarios señalaron ante el New York Times que "es improbable que el error se deba a nuevas tecnologías como modelos de inteligencia artificial", sino que mostraría un "error" humano.

El atroz ataque, que las autoridades iraníes cifran en al menos 175 muertos —la mayoría niñas—, se perfila ya como uno de los crímenes particulares más devastadores perpetrados directamente por EE.UU. en las últimas décadas. Mientras el Pentágono, que lleva a sus espaldas 9 millones de toneladas de bombas lanzadas en las últimas 8 décadas, insiste en que "la investigación continúa" y que "hay más aspectos por esclarecer", la administración Trump, que ordenó la guerra contra Irán, pretende ahora desviar la responsabilidad de una masacre que sus propias agencias de inteligencia reconocen como propia. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, y otros altos cargos se han limitado a declarar que el "incidente está bajo investigación", en un intento por contener el daño político mientras las familias de las víctimas siguen llorando a sus niñas, en el mejor de los casos en fosas comunes, en el peor, ni siquiera tienen un lugar al que acudir porque las bombas termobáricas han desintegrado sus cuerpos.