El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha autorizado “temporalmente” comprar petróleo ruso que se encuentra actualmente en tránsito marítimo, como medida urgente para tratar de contener la escalada de precios provocada por la guerra que su administración e Israel mantienen contra la República Islámica de Irán, según ha anunciado el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en declaraciones recogidas por CBS News y EFE. La autorización, que estará vigente hasta el 11 de abril, permitirá la entrada de unos 124 millones de barriles de crudo ruso que permanecían varados en el mar debido a las sanciones impuestas desde la guerra de Ucrania de 2022. Bessent justificó la decisión asegurando que busca "aumentar el alcance global de la oferta existente" y que "no proporcionará un beneficio financiero significativo al gobierno ruso".

La medida supone un giro significativo en la política de sanciones de Washington, que durante los últimos cuatro años ha presionado a países como India para que dejaran de comprar petróleo ruso. La semana pasada, el Tesoro ya había concedido una licencia similar a Nueva Delhi por un mes, pero ahora extiende la autorización a nivel internacional mientras la guerra en Oriente Próximo paraliza el comercio petrolero. El presidente Donald Trump celebró en su red Truth Social que “la subida de precios beneficia a EE.UU.” como primer productor mundial: "Cuando suben los precios del petróleo, ganamos mucho dinero". Sin embargo, el Brent cotiza por encima de los 100 dólares, frente a los 72 previos al inicio de la guerra, y la gasolina se dispara en las estaciones de servicio estadounidenses.

La decisión ha desatado duras críticas entre los demócratas en el Congreso. El senador Brian Schatz, de Hawái, publicó en X: "Parece que luchamos contra Irán y Rusia ganó". Los once senadores demócratas liderados por Chuck Schumer acusaron a Trump de "entregar a Putin, su flota en la sombra y los comerciantes un pase libre" y advirtieron de que los precios disparados ya suponen "un gran impulso financiero para Putin y los medios para continuar su sangrienta guerra en Ucrania". El propio Putin, a través de su enviado Kirill Dmitriev, celebró la medida y afirmó que "la energía rusa es indispensable para aliviar la mayor crisis energética del mundo".

El Kremlin acogió con satisfacción la decisión estadounidense. El portavoz Dmitri Peskov ha indicado este viernes que "este tipo de medidas contribuirán a estabilizar el mercado, ya que sin considerables volúmenes de crudo ruso la estabilización es imposible". Peskov subrayó que los intereses de Rusia y EE.UU. coinciden esta vez, aunque matizó que Washington no tiene intención de levantar totalmente las sanciones. La medida evidencia las contradicciones de la política exterior de una administración que, mientras bombardea Irán, deshace su discurso de “mano dura contra Moscú”, al verse obligada a recurrir al petróleo ruso para evitar el colapso de los mercados y el descontento social a menos de ocho meses de las elecciones legislativas.