Irán advierte con abrir nuevos frentes y mantiene el cierre de Ormuz
El nuevo ayatolá Mojtaba Khamenei exige el fin de las bases estadounidenses y promete más ataques en su primer mensaje.
El nuevo líder supremo de la República Islámica de Irán, Mojtaba Khamenei, emitió este jueves su primer mensaje oficial desde que asumió el cargo tras el asesinato de su padre, el ayatolá Alí Khamenei, en los bombardeos conjuntos entre Israel y EE.UU. del 28 de febrero, y ha advertido de que su país está estudiando la apertura de "otros frentes de batalla" contra Estados Unidos e Israel. En un comunicado publicado en su sitio web, Khamenei exigió el "cierre inmediato de todas las bases militares estadounidenses en la región" y advirtió de que, de no hacerlo, "continuarán siendo atacadas". Asimismo, confirmó que el estrecho de Ormuz "permanecerá cerrado" como herramienta de presión contra los enemigos de Teherán, en una guerra que entra en su decimotercer día sin signos de desescalada.
Las declaraciones del nuevo líder coinciden con un mensaje del presidente iraní, Masoud Pezeshkian, que fijó este miércoles tres condiciones para poner fin al conflicto: "el reconocimiento de los derechos legítimos de Irán, el pago de reparaciones y garantías internacionales firmes contra futuras agresiones". En paralelo, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró en una entrevista con Axios que la guerra terminará "cuando yo quiera" y que "prácticamente no queda nada que atacar". Sin embargo, altos cargos estadounidenses e israelíes citados por el mismo medio confirmaron que se preparan para "al menos dos semanas más de ataques" y que no existe una directriz interna para detener las operaciones. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió que la campaña "continuará sin límite de tiempo, todo el tiempo que sea necesario".
La guerra se extiende más allá de las fronteras iraníes. Un ataque conjunto de Irán y Hezbollah contra el Estado de Israel ha causado daños en los suburbios de Jaffa-Tel Aviv, mientras la aviación israelí bombardea sin pausa los barrios del sur de Beirut (Líbano), donde al menos 12 personas han sido asesinadas en un ataque contra la zona portuaria, según el Ministerio de Salud libanés. El balance de víctimas en Líbano asciende ya a 687 asesinados, entre ellos 98 niños, desde el 2 de marzo. En el Golfo, Qatar interceptó dos misiles balísticos y un misil de crucero procedentes de Irán, Kuwait derribó cuatro de cinco proyectiles y un dron alcanzó un edificio en el sur del país, mientras Emiratos interceptó 10 misiles y 26 drones. El enviado de la ONU para derechos humanos, Ben Saul, denunció que el mundo ha entrado en una "nueva edad oscura de abusos" que "excusa la agresión desnuda y el imperialismo renovado contra Irán".
11.300 millones de dólares gastados en seis días
El coste económico y militar de la ofensiva se dispara. Fuentes del Departamento de Defensa de EE.UU. citadas por Reuters estiman que tan solo los primeros seis días de guerra han costado al Tesoro estadounidense al menos 11.300 millones de dólares. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) advirtió que el conflicto está provocando "la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero mundial", con una caída de la producción de al menos ocho millones de barriles diarios y el tráfico por Ormuz reducido a menos del 10% de los niveles previos a la crisis. El petróleo Brent superó este jueves los 100 dólares por barril por primera vez desde agosto de 2022, pese a la liberación histórica de 400 millones de barriles de reservas estratégicas aprobada por la AIE.
El control del estrecho de Ormuz se ha convertido en el principal escollo de la confrontación. El viceministro de Exteriores iraní, Mayid Tajt Ravanchi, confirmó a AFP que Irán ha autorizado el paso a buques de "algunos países" que han solicitado permiso, pero advirtió que "aquellos países que se unieron a la agresión no deberían beneficiarse del paso seguro". Además, ha ofrecido a países europeos y árabes la posibilidad de circular por el estrecho si cortan relaciones diplomáticas con el Estado de Israel y EE.UU.
En el enésimo giro de guión de la administración Trump, ahora parece ser que la Armada estadounidense, según reconoció el secretario de Energía, Chris Wright, "no está preparada" para escoltar petroleros en la zona, y "no lo estará al menos hasta finales de mes". Mientras Trump insiste en que la guerra va "muy bien" y los precios del petróleo benefician de momento a EE.UU. como primer productor mundial, diversos analistas internacionales consultados por Global Times advierten de que el conflicto se encamina hacia una "guerra de desgaste" que podría "destruir toda la economía estadounidense y la economía mundial".