La Audiencia Provincial de Baleares acoge desde este lunes el juicio contra un hombre acusado de convertir en esclava sexual a una niña nigeriana a la que trajo engañada a Mallorca con la promesa de "sacar a su familia de la pobreza", según informa Europa Press. El procesado, que realizó varios viajes a Nigeria entre 2016 y 2019, abusó sexualmente de la menor desde que esta tenía ocho años y consiguió que se trasladara a su residencia en Mallorca en 2019 tras prometerle que "se casaría con su madre". Una vez en la isla, mientras la madre vivía en Palma bajo la falsa promesa de "encontrar trabajo", el hombre violaba a la niña a diario en un pueblo de Mallorca, le obligaba a grabar vídeos de contenido sexual y le hizo firmar un documento en inglés comprometiéndose a mantener relaciones sexuales. La Fiscalía solicita 40 años de prisión por trata, agresión sexual a menor de 16 años, elaboración de pornografía infantil y contra la intimidad.

Paralelamente, la Policía Nacional española ha desarticulado en el distrito Centro de Granada (Andalucía) una red que explotaba sexualmente a mujeres brasileñas en situación de vulnerabilidad, a las que confinaba en más de una decena de pisos turísticos con sistemas de videovigilancia, según informa El Independiente de Granada. La investigación se inició en agosto tras la denuncia de una mujer captada en Brasil, donde aprovecharon su falta de ingresos y cargas familiares para pagarle un billete de avión como turista. Una vez en Granada, la encerraron en un piso controlado por cámaras y la obligaron a prostituirse 24 horas al día, siete días a la semana, para pagar una supuesta "deuda". Los explotadores se quedaban con todo el dinero hasta saldar la deuda, tras lo cual "ofrecían" a las mujeres seguir con el 50% de las ganancias o quedar en la calle en situación irregular.

En los registros de tres de los pisos utilizados por la organización, los agentes intervinieron cerca de 6.600 euros en efectivo, material informático, tarjetas de crédito, documentación contable y las cámaras de vigilancia que controlaban a las víctimas. Han sido detenidos dos hombres españoles de 31 y 37 años, ambos con antecedentes policiales, y una mujer brasileña de 44 años sin antecedentes, que han sido puestos a disposición judicial. Se les imputan delitos de trata con fines de explotación sexual, favorecimiento de la inmigración irregular, contra los derechos de los trabajadores e integración en grupo criminal.

Ambos casos evidencian el patrón de redes de explotación sexual que aprovechan la vulnerabilidad económica de mujeres y niñas proletarias de países del Sur Global para someterlas a explotación sexual en el centro imperialista, utilizando el engaño, el aislamiento y la violencia como herramientas de control. Mientras la Fiscalía pide cuatro décadas de cárcel para el acusado en Mallorca, la red granadina operaba con total impunidad hasta que una de las víctimas logró denunciar. Las organizaciones que defienden los derechos de las mujeres recuerdan que estos casos son solo la punta del iceberg de una realidad que afecta a miles de víctimas atrapadas en la sombra en pisos y clubes de todo el Estado.