Indonesia enviará 500 soldados a Gaza
La fuerza internacional se ubicará en áreas evacuadas por el ejército israelí, donde Hamas no tiene presencia significativa.
Unos 500 soldados indonesios entrarán en la Franja de Gaza el próximo mes de mayo como parte de un plan internacional para "desarmar a Hamas", según informa el diario israelí Haaretz. El despliegue, que podría ampliarse hasta 5.000 efectivos en fases posteriores, se ubicará en una base militar que se está construyendo en la zona de Rafah, en el sur del enclave. Sin embargo, fuentes militares israelíes han expresado serias dudas sobre la capacidad real de esta fuerza para cumplir su cometido declarado, ya que será desplegada únicamente en las áreas de las que el ejército israelí se ha retirado al este de la actual línea de demarcación, un territorio que los responsables de defensa denominan "la nueva Gaza". En esas zonas, según los mismos militares, "Hamas no tiene control directo ni mantiene infraestructura significativa o arsenales de armas".
El grueso de la población gazatí, que tras los bombardeos se ha concentrado en un área aún más reducida, permanece bajo el control efectivo de la resistencia palestina en lo que los militares llaman "la Gaza Vieja", donde el Hamas conservaría "intactas" sus capacidades. Fuentes de inteligencia citadas por Haaretz advierten que en las últimas semanas "Hamas ha acelerado la reconstrucción de sus túneles, ha rehabilitado los dañados durante la guerra y ha retomado la fabricación de cohetes". El grupo también ha restablecido gran parte de su aparato de gobierno civil y controla la mayoría de la administración clave en la Franja, reforzada popularmente en medio del genocidio.
En un gesto de desafío a la ocupación, Hamas ha organizado en los últimos días grandes desfiles en varios centros urbanos de Gaza, con cientos de combatientes armados exhibiendo públicamente sus capacidades militares. Los servicios de inteligencia israelíes interpretan estas manifestaciones como un mensaje dirigido al gobierno tecnocrático que, según los planes de la administración Trump, debería administrar la vida cotidiana en Gaza: la resistencia no depondrá las armas. Paralelamente, con ayuda de países del Golfo y Turquía, Hamas está despejando escombros, restaurando infraestructuras, carreteras y edificios públicos, mientras Israel lanza bombardeos como un goteo constante.