Israel mata al jefe de Seguridad iraní
Teheran responde al asesinato de Ali Larijani: "El sistema no depende de un individuo, ya sobrevivió al líder supremo".
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de la República Islámica de Irán, Ali Larijani, ha sido asesinado en un ataque israelí, confirmaron este miércoles fuentes oficiales a Al Jazeera, en el que supone el segundo asesinato político más relevante desde el inicio de la ofensiva estadounidense-israelí el pasado 28 de febrero. Larijani, de 67 años, considerado un hombre pragmático y figura clave en las conversaciones nucles, fue alcanzado junto al jefe de las fuerzas Basij, el general de brigada Gholamreza Soleimani, en un bombardeo que eleva la apuesta de Tel Aviv por la guerra combinada de asesinatos selectivos y bombardeos indiscriminados contra la población. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, reivindicó el ataque horas antes de que Teherán confirmara la muerte.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, respondió con un mensaje de firmeza en una entrevista con Al Jazeera: "No sé por qué los estadounidenses e israelíes aún no han entendido que la República Islámica de Irán tiene una estructura política sólida, con instituciones establecidas". Araghchi recordó que el orden constitucional ya sobrevivió al asesinato del líder supremo, Ali Khamenei, el mismo día que comenzó la guerra: "No ha habido nadie más importante que el líder, y el sistema siguió funcionando y encontró un sustituto de inmediato". "Si alguien más es martirizado, ocurrirá lo mismo", sentenció, antes de recordar que Estados Unidos es el responsable de esta guerra y debe rendir cuentas por sus consecuencias.
Larijani, perteneciente a una dinastía conocida como los Kennedy de Irán por la prensa occidental e internacional, había emergido como uno de los hombres fuertes de la República Islámica tras el magnicidio del ayatolá Khamenei. Fue él quien, apenas 24 horas después del ataque inicial, prometió en televisión que "los valientes soldados y la gran nación de Irán darán una lección inolvidable a los opresores internacionales". Sin embargo, también había sido el principal defensor de la vía diplomática en las negociaciones con Occidente, respaldando el acuerdo nuclear de 2015 y manteniendo contactos indirectos con Washington hasta semanas antes de la escalada. Su eliminación, según analistas consultados por Al Jazeera, supone un golpe para la toma de decisiones estratégicas y cierra la puerta a una posible desescalada.
"Si el ministro de Exteriores fuera martirizado, al final alguien ocuparía su lugar"
Mientras Irán entierra a otro de sus altos cargos, la guerra emprendida por Israel y EE.UU. evidencia una estrategia que Marwan Bishara, analista de Al Jazeera, califica de "gangsteril" y "alejada de las normas de la guerra". "En las guerras no se empieza matando a líderes políticos. Ese programa de asesinatos es terrorismo". Mientras los medios internacionales se preguntan si la eliminación sistemática de la cúpula iraní logrará doblegar al sistema, sus propias autoridades no tienen dudas al respecto, afirmando que se sostiene sobre instituciones y no sobre individuos. Araghchi lo dejó claro: "Si el ministro de Exteriores fuera martirizado, al final alguien ocuparía su lugar". La guerra sigue, y con ella, la incógnita de hasta dónde está dispuesto a llegar el eje Washington-Tel Aviv.