Un total de 400 organizaciones sociales, entre ellas Amnistía Internacional, Rights International Spain, Red Acoge, Fundación Secretariado Gitano, IRIDIA y Defender a Quien Defiende, presentaron este jueves una campaña con motivo del Día Internacional contra la Discriminación Racial, que se conmemora el 21 de marzo. Exigen que se eliminen los controles policiales basados en perfiles raciales y étnicos, bajo el lema Parad el racismo y no a las personas. Las entidades firmantes denuncian que las paradas, identificaciones y redadas racistas tienen graves consecuencias para las personas afectadas, que se ven sometidas a cacheos humillantes en espacios públicos y sufren daños en su salud física y emocional. "Estas prácticas profundizan la estigmatización social al tiempo que vulneran libertades y derechos fundamentales", señalan en un comunicado.

Granada: por cada persona blanca identificada, 42 personas negras paradas

Los datos recopilados por las organizaciones demuestran la naturaleza estructural de esta violencia policial racista. Un estudio de observación directa realizado por la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) en 2016 en la estación de autobuses de Granada reveló que por cada persona blanca identificada, la policía paraba a 42 personas negras. A nivel europeo, la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA) señaló en un informe de 2024 que el 34% de los jóvenes afrodescendientes de entre 16 y 24 años fueron interpelados por las fuerzas policiales en los cinco años anteriores a la investigación. En el Estado español, el 34% de los hombres afrodescendientes fueron objeto de paradas policiales, y entre las personas detenidas, el 58% consideró que su última detención se debió a discriminación racial. El Estado español es el segundo país con la tasa más alta (66%). El Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de Naciones Unidas ha instado a Madrid a "tomar las medidas necesarias para poner fin de manera definitiva a los controles de identidad basados en perfiles raciales y étnicos".

Pesadilla diaria

Más allá de las cifras, los testimonios recogidos por las organizaciones evidencian cómo las personas racializadas sufren esta práctica sistémica a diario. Un joven de origen colombiano relata ante Amnistía Internacional: "Estábamos tomando un café en una terraza, había varias mesas ocupadas pero la policía solo identificó a los que parecíamos extranjeros". El actor y activista senegalés Thimbo Samb narra cómo, cuando circulaba en moto con su pareja, los agentes le pidieron los papeles a él a pesar de que ella conducía: "Después de 10 minutos nos dejaron ir, pregunté por qué me habían pedido documentación, dijeron solo que estaban haciendo su trabajo. Si yo fuese blanco, ¿me hubieran pedido los papeles?". Para las personas migrantes en procesos de regularización, las consecuencias pueden ser aún más graves, ya que una multa o sanción puede derivar en la expulsión o en la dilación de los permisos de residencia y trabajo.

Campaña

Ante esta situación, las organizaciones reclaman que se implementen formularios de parada, registro e identificación en las actuaciones policiales, una herramienta recomendada por el Defensor del Pueblo que permite documentar objetivamente las motivaciones, el contexto y los resultados de las intervenciones. "El éxito de esta herramienta depende de que los datos recogidos permitan identificar los grupos de población afectados y garantizar la transparencia en la comunicación pública de la información", subrayan las entidades, que señalan que la negación institucional es el principal obstáculo para erradicar una práctica estructural. Con el lema Parad el racismo y no a las personas, la campaña incluirá acciones de sensibilización en ciudades como Cáceres, Granada, Málaga, Murcia, Palma de Mallorca, Toledo y València, así como la presentación de mociones en ayuntamientos como los de València, Salamanca y Barcelona para establecer estos formularios. Las organizaciones concluyen que poner fin a los controles policiales racistas "es una condición imprescindible para garantizar el principio de igualdad y no discriminación".