EE.UU. podría retirar sus bases españolas, según Trump
El presidente estadounidense respalda la idea de Lindsey Graham de "reconsiderar" el despliegue militar en territorio español y otros países que no se sumen a la misión del estrecho.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió este viernes contra los países de la OTAN, a los que calificó de “cobardes” por no sumarse a la guerra directa contra Irán ni a una posible misión para reabrir el estrecho de Ormuz. En una rueda de prensa en la Casa Blanca, Trump respaldó la idea del senador republicano Lindsey Graham de que Washington debería retirar sus bases militares del Estado español y otros países aliados que no colaboren en asegurar la vía estratégica por donde transita el 20% del crudo mundial. “Hay que reconocer que tienen razón al plantear eso. Creo que la OTAN ha perdido mucho prestigio”, declaró el mandatario, que aseguró que su país “no necesita el estrecho” para sus necesidades energéticas, “pero sí Europa, Corea, Japón, China y muchos otros”.
Las amenazas de Trump llegan días después de que el senador Graham, aliado del presidente, solicitara la retirada de las bases de Morón y Rota en protesta por la negativa española a participar de forma directa en la ofensiva contra Irán. El presidente estadounidense aprovechó para desmarcarse de sus socios transatlánticos, afirmando que “muchos senadores y congresistas que solían ser grandes defensores de la Alianza están ahora muy molestos porque la OTAN no ha hecho absolutamente nada”. Mientras Washington presiona a sus aliados, el Reino Unido confirmó este viernes que autoriza a Estados Unidos a utilizar sus bases militares para atacar emplazamientos de misiles iraníes que amenacen la navegación occidental en Ormuz. Teherán respondió acusando al primer ministro británico, Keir Starmer, de poner en peligro las vidas de sus ciudadanos y advirtió que “Irán ejercitará su derecho a la legítima defensa”.
La escalada verbal de Trump evidencia la creciente fractura en el seno de la OTAN, que Washington ha intentado utilizar como ariete de su ofensiva contra Irán sin éxito. Los aliados europeos, que dependen en mayor medida del petróleo del Golfo, se han mostrado reacios a implicarse de forma directa en una guerra que se prevé larga, costosa y difícil, y cuyas consecuencias económicas ya están sufriendo sus poblaciones. La negativa española a permitir el uso directo de las bases de Rota y Morón para los bombardeos sobre Irán ha sido una de las más destacadas, aunque los datos de seguimiento aéreo revelaron que decenas de aviones militares estadounidenses siguieron utilizando esas instalaciones como plataforma logística y de abastecimiento para la guerra.
Mientras Trump insiste en que Estados Unidos “no necesita Ormuz” y desprecia a sus aliados, la guerra en Irán entra en su tercera semana con miles de muertos en la región y con los bombardeos israelíes alcanzando esta madrugada el corazón de Teherán. Trump, por su parte, se prepara para pasar el fin de semana en su residencia de Mar-a-Lago después de haber dejado claro que no quiere un alto el fuego: “No se declara un alto el fuego cuando estás arrasando al bando contrario”. La guerra continúa, y con ella, el chantaje de un imperio que exige sumisión a sus aliados mientras los pueblos de la región son masacrados.