El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel ha lanzado este lunes una dura ofensiva diplomática contra el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, después de que la agencia de noticias de la Guardia Revolucionaria iraní difundiera imágenes de un misil con una pegatina que incluía su fotografía y un mensaje de agradecimiento. "El régimen de los mulás de Irán te lo agradece poniendo tus palabras en los misiles que dispara contra civiles en Israel y el mundo árabe. ¿Qué se siente al saber que tu rostro y tus palabras aparecen en esos misiles?", publicó la cuenta oficial de la alta diplomacia israelí en la red social X. El mensaje añade una amenaza velada: "Tenga en cuenta que Europa, incluida España, está al alcance de estos misiles". La campaña propagandística iraní, difundida por los canales de la agencia Tasnim vinculada a la Guardia Revolucionaria, muestra un misil al que se adhiere una calcomanía con la imagen de Sánchez y el texto en inglés: "Esta guerra no es solo ilegal, también inhumana. Gracias, primer ministro".

El presidente español se convirtió en el primer líder europeo en criticar abiertamente la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán y en decir que "niega" a Washington el uso de las bases de Rota y Morón para que sean usadas directamente en los bombardeos, un gesto que le valió amenazas de represalias comerciales de retirada de bases por parte de Donald Trump. Israel aprovecha ahora la imagen para presentar a Sánchez como si fuera un aliado de Irán, cuando en realidad la postura del Gobierno español no ha impedido la colaboración logística con Estados Unidos ni el tránsito de armamento por puertos españoles. La reacción israelí se produce después de que, durante el fin de semana, los canales iraníes multiplicaran las imágenes de misiles con mensajes de agradecimiento a distintos líderes y movimientos sociales occidentales que han mostrado su rechazo a la guerra. En el mismo paquete propagandístico, la Guardia Revolucionaria incluyó también una pegatina dedicada a los ciudadanos británicos que se manifestaron contra la ofensiva en Londres.

Israel busca capitalizar el episodio para presionar a los países que, como el Estado español, se han negado a sumarse explícitamente a su campaña bélica. El mensaje de la cancillería israelí no menciona, sin embargo, que las bases militares españolas han seguido siendo utilizadas como plataforma logística de lanzamiento intermedia por la aviación estadounidense, ni que decenas de aviones cisterna y de combate han operado desde Rota y Morón en los primeros días de la guerra, según los rastreos ciudadanos publicados por varios medios. Mientras Israel busca hacer de Sánchez un símbolo de la presunta "complicidad europea con Irán", la contradicción del discurso oficial español sigue siendo la misma: el presidente dice "no a la guerra" y "rechazar" el uso de las bases para los bombardeos directos, mientras sigue permitiendo el tránsito de armamento con destino para Israel, mantiene su alianza con la OTAN y no ha roto del todo las relaciones diplomáticas con el Estado sionista. La pegatina representa, por tanto, un recordatorio incómodo para la ambigüedad de una política exterior que busca contentar a todos mientras los bombardeos siguen cayendo sobre los pueblos de Oriente Medio.