Trump anuncia “conversaciones con Irán”; Teherán lo desmiente y el precio del petróleo cae
El presidente de EE.UU. asegura que hay "puntos importantes de acuerdo" y ordena una tregua energética, pero Irán niega cualquier contacto y afirma que Trump "ha dado marcha atrás".
Donald Trump ha asegurado este lunes que Estados Unidos e Irán "han mantenido conversaciones muy buenas y productivas" durante los últimos dos días para "poner fin a la guerra", y ha anunciado que ordena "posponer todos y cada uno de los ataques militares contra las centrales eléctricas y la infraestructura energética iraní" por un período de cinco días.
El anuncio, realizado en Truth Social y ante la prensa antes de abordar el Air Force One, llega después de que el sábado el presidente estadounidense diera a Irán un "ultimátum de 48 horas" para abrir "totalmente" el estrecho de Ormuz so pena de arrasar sus centrales eléctricas, amenaza que Irán respondió advirtiendo con medidas recíprocas sobre los aliados de EE.UU. en la zona y el cierre total de Ormuz. "Si va bien, terminaremos resolviendo esto", afirmó Trump, que añadió que "ellos han llamado, yo no llamé". El precio del petróleo ha reaccionado con una caída de más del 6% en el Brent, situándose en torno a los 100 dólares, y de más del 8% en el West Texas Intermediate.
Irán: "Trump ha dado marcha atrás"
La versión de Trump, sin embargo, ha sido inmediatamente desmentida por fuentes iraníes citadas por los medios oficiales del país. Una fuente gubernamental iraní aseguró a la agencia Tasnim que "no ha habido ni hay negociaciones, ni directas ni indirectas" con Washington, y que Trump ha dado marcha atrás "ante la creciente credibilidad de las amenazas militares" de Teherán y por la presión de los mercados financieros. "Desde el inicio de la guerra hasta hoy, algunos mediadores han enviado mensajes a Teherán, cuya respuesta ha sido clara: continuaremos defendiendo hasta lograr la disuasión necesaria", señala la fuente, que advierte que "con este tipo de guerra psicológica, ni el estrecho de Ormuz volverá a su estado anterior a la guerra ni habrá paz en los mercados energéticos".
La contradicción entre las declaraciones de Trump y el rechazo iraní evidencia la confusión que rodea los supuestos movimientos diplomáticos desde el inicio de la guerra hace 24 días. Axios cita que fuentes estadounidenses afirman que los emisarios de Trump, Jared Kushner y Steve Witkoff, "participan en conversaciones preliminares sobre posibles negociaciones de paz, con Turquía, Egipto y Pakistán actuando como mediadores". El ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan, mantuvo el domingo conversaciones con sus homólogos de Egipto e Irán, así como con representantes estadounidenses y de la UE. Según una fuente al corriente de los planes bélicos de Israel citada por Reuters, "es probable que Tel Aviv siga el ejemplo de Washington y suspenda los ataques contra infraestructuras energéticas iraníes", aunque horas después del anuncio de Trump el ejército israelí reivindicaba nuevos ataques "contra objetivos del régimen" en el centro de Teherán. En el fin de semana, Israel y EE.UU. atacaron la central nuclear iraní de Natanz.
El exdirector de "antiterrorismo" de EE.UU.: "Cualquier intento de desescalada debe empezar por "frenar a los israelíes"
El exdirector del Centro Nacional Antiterrorista de Estados Unidos, Joe Kent, que dimitió por oponerse a la guerra, ha alertado este lunes en su cuenta de X que cualquier intento de desescalada debe empezar por "frenar a los israelíes". "De lo contrario, todos los esfuerzos de negociación seguirán este patrón: el presidente anuncia públicamente la desescalada, Israel lanza grandes ataques para destruir las negociaciones y, a su vez, debilitar nuestra capacidad de negociar", escribió Kent, cuyas palabras adquieren especial relevancia tras la contradicción entre el anuncio de Trump y la reivindicación israelí de nuevos bombardeos en Teherán horas después.
Mientras Washington y Teherán se enzarzan en la guerra con declaraciones contradictorias, las condiciones para un alto el fuego definitivo marcan posiciones radicalmente opuestas. Según Axios, Estados Unidos exige a Irán compromisos como "la renuncia a su programa de misiles durante cinco años, cero enriquecimiento de uranio, desmantelamiento de sus instalaciones nucleares, protocolos estrictos de observación externa y el fin de la financiación a grupos como Hezbollah, los hutíes o Hamas". Irán, por su parte, plantea como condiciones garantías de que la guerra no se repetirá, el cierre de todas las bases militares estadounidenses en Asia Occidental, reparaciones completas por parte de EE.UU. e Israel, el fin de todas las guerras regionales e implementar un nuevo sistema jurídico sobre el estrecho de Ormuz.
Mientras Trump asegura que "esto será la paz para Israel, paz a largo plazo, paz garantizada" y que si se alcanza un acuerdo se llevarán el uranio enriquecido iraní, las potencias occidentales observan con cautela un proceso que, de momento, ha sido desmentido por la parte iraní. El mundo sigue pendiente de un estrecho de Ormuz que permanece bloqueado, de los mercados energéticos que se desploman puntualmente ante cada incierta declaración de "tregua".
