La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ordenó este martes la salida del viceministro de Justicia, Andrea Delmastro, y de la jefa de gabinete de esa cartera, Francesca Bartolozzi. Horas después, en un comunicado oficial, la propia Meloni hizo público que “desea que análoga elección sea compartida por la ministra de Turismo”, Daniela Santanchè. Las dimisiones se producen dos días después de la derrota del referéndum convocado por el Gobierno sobre su reforma de la Justicia, un revés que ha dejado al Ejecutivo en una situación de fragilidad política.

Las salidas en el Ministerio de Justicia se consumaron a pesar de que el titular de la cartera, Carlo Nordio, había blindado pocas horas antes a su jefa de gabinete: “Su posición no está absolutamente en discusión”, afirmó, según recoge Il Manifesto. Delmastro, por su parte, anunció sus “irrevocables dimisiones” afirmando “no haber hecho nada” y calificando su actuación de “una ligereza a la que he puesto remedio”. Nordio, en cambio, ha optado por continuar en el cargo y asumir “la responsabilidad” de la derrota electoral, según sus declaraciones recogidas por el medio italiano, en las que señaló que “alguna vez fue derrotado también Churchill”.

Santanchè se opone a la medida. La ministra de Turismo, investigada en diversas causas judiciales que han salpicado al Ejecutivo durante los dos últimos años, se negó inicialmente a dimitir. Fuentes próximas a su entorno señalaron que disponía de “argumentos tan sólidos como contundentes” para resistir, según relata Il Manifesto. Ante esa negativa, Meloni optó por hacer pública la exigencia de su salida. El Partido Demócrata ha anunciado ya una moción de censura contra la ministra, mientras que desde el Movimiento 5 Estrellas, su líder Giuseppe Conte, ha pedido directamente la dimisión del conjunto del Ejecutivo.

El referéndum, que planteaba una reforma de la separación de carreras judiciales y otros cambios en el sistema de Justicia, fue rechazado en las urnas el pasado domingo con una participación superior al 50% y una ventaja amplia del “no”. Según el análisis de Il Manifesto, el resultado deja en “parálisis” al Ejecutivo y convierte en “quimera” el proyecto del premierato, la nueva ley electoral y la financiación de los presupuestos. El vicepresidente del Gobierno y líder de Forza Italia, Antonio Tajani, ha optado por la estrategia de “hacer como si nada”, afirmando que “continuamos trabajando por el bien del país”, mientras que el líder de Italia Viva, Matteo Renzi, advirtió que “lo peor aún debe llegar”. La secretaria del Partido Demócrata, Elly Schlein, ha evitado pedir la dimisión del Gobierno para no abrir la puerta a un ejecutivo “técnico”, aunque ha calificado la situación como un “calvario” para el Palacio.