Solo el 7% de la población mundial vive en democracias liberales, según el Instituto V-Dem
Dos informes señalan que la democracia liberal vive su peor momento en dos décadas, con EEUU como principal motor del declive.
La democracia liberal, aquella que presume de garantizar "el pleno ejercicio de derechos civiles", "separación de poderes" y "elecciones libres", ha quedado reducida a apenas el 7% de la población mundial, según el último informe del Instituto V-Dem (Varieties of Democracy), con sede en la Universidad de Gotemburgo. El estudio, titulado Unraveling The Democratic Era? (¿Desatando la era democrática?), concluye que entre 2005 y 2025 la proporción de personas que viven bajo regímenes políticos denominados como "autocráticos" pasó del 50% al 74%. Paralelamente, el informe de Freedom House The Growing Shadow of Autocracy (La creciente sombra de la autocracia) registra el vigésimo año consecutivo de deterioro global de los indicadores de la democracia liberal, con 54 países empeorando sus puntuaciones en derechos políticos y libertades civiles frente a solo 35 que mejoraron.
Ambos documentos sitúan a Estados Unidos como uno de los epicentros de la regresión. Según V-Dem, el agregado de la "salud democrática" del país norteamericano ha retrocedido a niveles de 1965, inmediatamente después de la Ley de Derechos Civiles. Las restricciones legislativas al poder ejecutivo –consideradas el más fundamental de los frenos constitucionales– se encuentran en su punto más bajo en todo un siglo, mientras que la libertad de expresión ha caído a niveles de principios de los años cincuenta. Freedom House sitúa la calidad de la democracia estadounidense al mismo nivel que la de Sudáfrica, aunque con la diferencia de que el país africano habría mejorado mientras que el estadounidense no ha dejado de deteriorarse.
El análisis de Martin Wolf en el Financial Times, publicado este miércoles, subraya la velocidad inédita del declive en Estados Unidos. Según V-Dem, la caída experimentada en 2025 supera con creces la que sufrieron Rusia, India, Turquía o Hungría en los inicios de sus "procesos autocratizadores". El corresponsal cita el Trump Action Tracker, que ya enumera más de 2.800 acciones ejecutivas desde enero de 2025, y denuncia una corrupción “descarada” que ha abandonado la idea de que el cargo público sea una función de confianza y no una oportunidad de enriquecimiento personal. Wolf señala que el propio Departamento de Estado ha dejado de incluir en sus informes anuales de derechos humanos referencias críticas hacia aliados clave.
Los informes coinciden en que la tendencia no muestra signos de se vaya a revertir. Mientras el Gobierno de Donald Trump lidera una ofensiva contra los fundamentos del estado de derecho, la ciencia avanzada y la libertad de prensa, Europa aparece dividida y sin capacidad para cumplir con su cometido declarado de "proteger la democracia". "Las nociones de que el Estado pertenece al pueblo, de que la ley existe para protegerlo y de que nadie puede tener poder absoluto sobre él siguen siendo las más grandes de la política", escribe Wolf. "Pero sería una locura creer que están a salvo. Están, una vez más, en el más grave peligro", reconoce. El diagnóstico de las dos instituciones independientes apunta a que la llamada "recesión democrática" iniciada hace dos décadas habría entrado en una fase de "depresión" que afecta ya a las democracias centrales del capitalismo internacional, con Washington convertido en el acelerador fascistizador internacional.