La Policía Nacional española ha localizado en Ceuta un nuevo pasadizo subterráneo en una nave del polígono de El Tarajal, junto a la frontera con Marruecos. Tratan de determinar si la estructura formaba parte del dispositivo clandestino utilizado por una red dedicada al tráfico de hachís desde Marruecos hacia Europa, según informan medios locales y El Mundo. El hallazgo se ha producido dentro de un gran operativo que ha movilizado a más de 250 agentes en Andalucía, Galicia y Ceuta, con un balance provisional de 15 detenidos y 29 registros, entre ellos dos guardias civiles más que se suman a otros dos agentes del mismo cuerpo detenidos y puestos en libertad anteriormente por presuntos vínculos con este tipo de infraestructuras. Según fuentes consultadas por el diario, la galería hallada podría tener continuidad hacia el otro lado del vallado, con una posible salida exterior en territorio marroquí situada junto a unas garitas de vigilancia utilizadas por las fuerzas auxiliares marroquíes y bajo control de la Gendarmería Real, lo que implicaría a cuerpos policiales a ambos lados de la frontera.

La nave registrada se encuentra en una de las franjas más sensibles del perímetro fronterizo. Su parte trasera da al muro y a la valla de separación con Marruecos. En el interior, en la parte española, efectivos de los Bomberos de Ceuta trabajan con mangueras para achicar el agua acumulada y facilitar la inspección del pasadizo, que según las mismas fuentes presentaría una configuración similar a la de una gran tubería enterrada. Si se confirmara que fue utilizada para introducir droga desde Marruecos, el alcance del hallazgo sería especialmente grave por la ubicación de esa posible salida exterior, en una zona sometida a vigilancia permanente por parte de las fuerzas marroquíes y españolas. La Policía emplea un dron para revisar la cubierta de las naves y la franja próxima a la frontera.

El operativo se ha saldado con la detención de dos guardias civiles, uno destinado en Ceuta y otro ya jubilado, según las mismas fuentes. La investigación judicial arrancó hace algo más de un año y estuvo centrada desde el principio en una estructura ceutí que, según la Policía, operaba de forma constante con envíos de hachís producido en Marruecos y con destinos españoles y franceses. En una primera fase, los agentes interceptaron en Almería un cargamento de 15.000 kilos de hachís. A partir de esa operación, la Policía identificó a quienes negociaban la droga en origen, cerraban su punto de entrega y organizaban su posterior transporte hacia Europa. Según el relato policial, la red contaba con el apoyo de un importante narcotraficante de La Línea de la Concepción, con capacidad para mover narcolanchas hasta el continente africano en una de las zonas geográficas más vigiladas del Estrecho de Gibraltar.

90 millones de euros y 1.200 agentes para vigilar la frontera

El polígono del Tarajal en Ceuta, donde la Policía Nacional ha localizado el túnel subterráneo de 20 metros que conectaba con Marruecos, es una de las zonas fronterizas más vigiladas de Europa. La franja cuenta con un despliegue de más de 1.200 agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil, un sistema de vigilancia costera que ha recibido una inversión de 90 millones de euros, y una partida anual de 1,5 millones para la vigilancia de la zona. El SIVE (Sistema Integrado de Vigilancia Exterior), dotado con una partida de 90 millones de euros en 2025 para reforzar el control costero y "combatir la inmigración irregular y el narcotráfico", asegura "no haber detectado" la excavación del túnel. Los agentes, que supuestamente controlan la frontera e impiden la entrada de personas migrantes con enorme eficacia desde el punto de vista policial, habrían tardado "años" en descubrir este segundo narcotúnel.

El presupuesto de Frontex aumentó un 12.000% entre 2005 y 2022

La ironía del hallazgo adquiere dimensiones colosales cuando se examina el presupuesto de la agencia europea Frontex, responsable de vigilar las fronteras exteriores de la UE. Según datos oficiales de 2023, el presupuesto de Frontex se habría multiplicado por más de 12.000% en los anteriores 17 años: pasó de 6,5 millones de euros en 2005 a 754 millones en 2022. Solo entre 2020 y 2022, su financiación creció más de un 200%, y las partidas destinadas específicamente a deportaciones de personas migrantes se dispararon un 480% en dos años, pasando de 16 a 78 millones de euros. El equipamiento especial de la agencia recibió 152,3 millones en 2022, un 870% más que los 17,5 millones de 2020. Todo este despliegue militar y tecnológico –cámaras, drones, satélites, agentes– no ha impedido que, en una de las fronteras más vigiladas de Europa, una red de narcotraficantes excavara un túnel de al menos 20 metros sin que nadie lo detectara durante años.

Largo historial de "casos aislados" que dejan unas cifras difíciles de esconder

El hallazgo devuelve la atención al mismo escenario que ya quedó bajo sospecha tras el descubrimiento del primer túnel localizado en Ceuta, aunque en aquel caso no se confirmó de forma concluyente una salida en Marruecos. Lo que sí vuelve a quedar bajo el foco es el mismo polígono del Tarajal, por su proximidad al vallado y por la posibilidad de ocultar bajo sus naves estructuras capaces de facilitar el paso clandestino de droga. La principal incógnita técnica a despejar a estas horas es el alcance real del pasadizo: si se trata de una galería independiente, de una prolongación de otras estructuras subterráneas o de una vía excavada expresamente para comunicar la nave con el otro lado del perímetro. Sin embargo, mientras la pesquisas tratan de reconstruir el trazado completo, la pregunta que no aparece en las notas policiales es cómo es posible que un túnel de estas características haya sido construido y operado durante años bajo la atenta mirada de las fuerzas policiales marroquíes, que controlan el lado exterior de la frontera, y de las españolas, que vigilan el interior. La respuesta, incómoda para ambos gobiernos, podría apuntar a una complicidad sostenida que ha permitido que el narcotráfico se blinde con infraestructuras fijas en uno de los puntos más calientes de la frontera sur de Europa, donde Bruselas destina partidas presupuestarias milmillonarias.

Mientras tanto, los dos guardias civiles detenidos se suman a una larga lista de "casos aislados" con detenciones y procesamientos de agentes en tramas de narcotráfico, que en 2025 sumaban 106 y ocupan el pódium como protagonistas y coprotagonistas en al menos cuatro de las diez mayores operaciones de narcotráfico de la historia del Estado español, incluido el que probablemente sea mayor caso de narcotráfico conocido hasta la fecha: el de Óscar Sánchez, exjefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) en Madrid.