El general de brigada Yahya Saree, portavoz militar de las Fuerzas Armadas de Yemen —conocidos como hutíes en occidente—, anunció el primer ataque con misiles contra Israel en una declaración emitida por la televisión Al Masirah. Según Saree, lanzaron una andanada de misiles balísticos contra “posiciones militares israelíes sensibles” en el sur de la Palestina ocupada por el Estado de Israel. Horas después, afirmaron haber realizado un segundo ataque con misiles en la misma zona geográfica, según informaron EFE y Europa Press. Saree declaró que “los ataques continuarán hasta que se logren los objetivos declarados y hasta que cese la agresión contra todos los frentes de la resistencia”.

La Guardia Revolucionaria de Irán señaló a las universidades israelíes y estadounidenses en Oriente Medio como “objetivos militares legítimos” y pidió su evacuación. El comunicado, recogido por medios iraníes, responde a los bombardeos previos de Washington y Tel Aviv contra instituciones educativas en Irán, como la Universidad de Ciencia y Tecnología de Teherán. La Guardia Revolucionaria advirtió que “todas las universidades del régimen de ocupación y de Estados Unidos son objetivos legítimos hasta que dos universidades sean atacadas en respuesta por las universidades iraníes que han sido destruidas”, y pidió a trabajadores, profesores y estudiantes de universidades estadounidenses en la región mantener un kilómetro de distancia. Paralelamente, las Embajadas de Irán han identificado a Leigh R. Tate y Jeffrey E. York, comandante y oficial ejecutivo del USS Spruance, como responsables de disparar tres misiles que mataron a las 168 niñas de la escuela primaria de Minab.

Mientras tanto, Alireza Salimi, miembro de la mesa directiva del Parlamento iraní, anunció que las autoridades persas están preparando un plan de 10 artículos titulado Desarrollo y progreso de los países de la región y establecimiento de un nuevo régimen legal para el estrecho de Ormuz. Según Salimi, la primera parte del plan prevé que “Irán y el país vecino Omán tengan derecho a cobrar peajes a los barcos por el paso por el estrecho de Ormuz para garantizar la seguridad”. La segunda parte se refiere a la contaminación ambiental causada por el paso de los barcos, y la tercera contempla el cobro por “servicios de pilotaje”. Salimi añadió que “estos tres aspectos son algo común en todo el mundo y se aplican en muchos estrechos y canales internacionales”. El plan también contempla crear un “fondo común entre varios países para el desarrollo de la región”. Salimi afirmó que el proyecto “será examinado y aprobado en las primeras sesiones del Parlamento” y que, una vez convertido en ley, “el estrecho de Ormuz ya no volverá a su estado anterior”.

Tailandia anunció un acuerdo con Irán para permitir el paso seguro de petróleo por el Estrecho de Ormuz. El primer ministro tailandés Anutin Charnvirakul afirma que las negociaciones “permitirán mantener seguras y funcionando las rutas de transporte de petróleo”. Malasia e Indonesia también han alcanzado pactos bilaterales similares con Teherán, según Europa Press. Estos movimientos se producen en el marco de la escalada iniciada por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que ya ha matado a más de 2.000 iraníes y ha provocado impactos notables en los precios energéticos y en las condiciones de vida de trabajadores y familias en Europa y otras regiones altamente dependientes del suministro de petróleo de Oriente Medio. Yemen y la Guardia Revolucionaria de Irán presentan sus acciones como respuesta a la agresión contra frentes de resistencia en la región.