Huelga del personal de tierra en 12 aeropuertos en plena Semana Santa
5.578 trabajadores exigen mejoras salariales con paros intermitentes ante la amenaza de servicios "mínimos"; los sindicatos advierten de que las protestas se repetirán los fines de semana hasta final de año si no hay acuerdo.
La huelga indefinida del personal de tierra (handling) arrancó este lunes 30 de marzo en doce aeropuertos del Estado español coincidiendo con el puente de Semana Santa, uno de los periodos de mayor movilidad del año. Los paros han sido convocados por los sindicatos CCOO, UGT y USO, principales centrales sindicales de las empresas del sector como Groundforce, Menzies y alguna otra menor. En total, afectan a 5.578 trabajadores y se desarrollan en tres franjas horarias: de 05:00 a 07:00, de 11:00 a 17:00 y de 22:00 a 0:00, según informa Antena 3. Las terminales afectadas son las de Barcelona-El Prat, Madrid-Barajas, Ibiza, Palma de Mallorca, Gran Canaria, Fuerteventura, Bilbo, Lanzarote, Alacant, València, Zaragoza, Sevilla y Málaga, que pararán de forma intermitente. Los sindicatos advierten de que, si no se alcanza un acuerdo, las protestas se repetirán el miércoles y el viernes de esta semana, y luego los fines de semana hasta finales de año.
El colectivo de asistencia en tierra y facturación reclama mejoras salariales que compensen el encarecimiento del nivel de vida y la carga de trabajo creciente. Las empresas concesionarias, por su parte, han solicitado al Ministerio de Transportes fijar servicios mínimos, una figura que vacía de contenido el derecho de huelga y garantiza que las aerolíneas puedan operar con normalidad a costa de reducir la presión sobre la patronal en una actividad no esencial. Según las previsiones de ocupación, más de 1,34 millones de pasajeros podrían verse afectados por los paros en los aeropuertos donde se concentran las protestas. Los sindicatos denuncian que las empresas han rechazado negociar las subidas salariales solicitadas mientras los beneficios del sector se disparan y la inflación se come los salarios de la plantilla.
La huelga del personal de tierra evidencia en qué condiciones laborales trabajan en un sector imprescindible para el turismo, el motor económico del Estado español. Las grandes concesionarias y las aerolíneas trasladan la presión de la carga de trabajo y la inflación sobre los hombros de los asalariados mientras engordan sus cuentas. Los servicios mínimos, si se imponen, permitirán que los aviones sigan volando, desactivando parcialmente la capacidad de presión de los trabajadores, prolongando un conflicto que los sindicatos dicen estar dispuestos a mantener hasta final de año.
La Semana Santa, con millones de desplazamientos, se convierte así en un termómetro de la lucha salarial en un sector donde los beneficios se privatizan y los costes laborales se socializan. Mientras el Ministerio de Transportes estudia los servicios "mínimos", los trabajadores recuerdan que no piden privilegios, sino salarios que les permitan vivir. La pelota está en el tejado de las empresas y del gobierno, que deberá elegir entre proteger los intereses de las grandes compañías o garantizar el derecho a la huelga de quienes hacen posible que los aviones despeguen.