Cheng Li-wun, presidenta del Kuomintang (KMT), el principal partido de oposición en Taiwán, aceptó la invitación de Pekín para liderar una delegación a la China continental del 7 al 12 de abril, en su primer viaje desde que asumió el cargo en noviembre pasado, según informó la agencia estatal china Xinhua. Song Tao, jefe de la Oficina de Trabajo de Taiwán de Pekín, declaró el lunes que el Comité Central del Partido Comunista Chino (CC PCCh) y Xi Jinping, secretario CC PCCh, "dan la bienvenida a su visita a la provincia de Jiangsu, Shanghái y Pekín para promover el desarrollo pacífico de las relaciones entre el PPCh y el Kuomintang, así como a través del Estrecho de Taiwán". Cheng expresó su "gratitud por la invitación" y afirmó que espera que "los esfuerzos conjuntos de ambas partes promuevan los intercambios y la cooperación a través del estrecho, y busquen la paz y la estabilidad en la región del Estrecho de Taiwán y el bienestar del pueblo de ambos lados", según recoge la nota publicada por su oficina.

En un encuentro con la prensa este lunes, Cheng subrayó que la visita responde a la "posición histórica" del KMT de oposición a la independencia de Taiwán y adhesión al "consenso de 1992", que Pekín reclama como base para cualquier diálogo a través del estrecho. La agencia Xinhua precisó que el desplazamiento de Cheng a Pekín, Shanghái y la provincia de Jiangsu oriental abre expectativas de un posible encuentro con Xi Jinping, dado que Cheng ha expresado repetidamente su esperanza de reunirse cara a cara con líder chino. Reuters confirmó que Cheng, exlegisladora que ganó las elecciones internas del KMT en octubre, ha señalado una postura aún más cercana a Pekín que la de su predecesor Eric Chu, quien no llegó a visitar la China continental durante su mandato iniciado en 2021. En Taipéi, Cheng declaró a los reporteros que "esperamos que la visita de abril marque el comienzo de la nueva primavera de ambos lados del Estrecho de Taiwán y que sea el primer paso para que ambas partes extiendan bondad y construyan confianza mutua".

Pekín, que considera Taiwán como parte inseparable de su territorio, se niega a dialogar con el Gobierno del presidente Lai Ching-te, al que califica de separatista, pero mantiene canales abiertos con altos cargos del KMT, según explican tanto Xinhua como el propio partido taiwanés. El anuncio llega en un momento en que el Gobierno de Lai Ching-te intenta que el Parlamento taiwanés, de mayoría opositora, apruebe una partida extra de 40.000 millones de dólares para gasto militar, una propuesta que el KMT apoya en principio pero condiciona a "más detalles del Gobierno" y rechaza firmar como "cheques en blanco". El secretario general del Partido Democrático Progresista (PDP), partido en el Gobierno, Hsu Kuo-yung, pidió a Cheng que transmita a Xi que "Taiwán es un país soberano e independiente" y le reclame "cuándo elegirá China a su propio presidente", según declaraciones recogidas en Taipéi.

El viaje de Cheng se producirá un mes antes de la prevista visita oficial del presidente estadounidense Donald Trump a Pekín para una cumbre aplazada desde abril por la guerra contra Irán entre Estados Unidos e Israel, un desplazamiento que China aún no ha confirmado oficialmente. Tanto Xinhua como el KMT se refirieron a Xi Jinping por su título de secretario general del PPCh, no como jefe de Estado. Históricamente, el Gobierno de la República de China dirigido por el KMT huyó a Taiwán en 1949 tras perder la guerra civil contra los comunistas del Ejército Popular de Liberación, liderados por Mao Zedong, sin que se haya firmado tratado de paz ni armisticio, y sin reconocimiento mutuo formal de gobiernos. En 2015, el entonces presidente taiwanés Ma Ying-jeou, también del KMT, se reunió con Xi en Singapur en un hito diplomático que Pekín recuerda como precedente de estos formatos de intercambios diplomáticos entre partidos políticos que tanto gustan a China.