El Gobierno de EEUU organiza una cumbre internacional para perseguir al movimiento antifascista
La administración Trump busca crear una coalición global este verano para coordinar el espionaje y la represión contra "anarquistas, marxistas y extremistas violentos".
El Gobierno de Estados Unidos organiza una cumbre internacional, prevista para junio o julio, con el objetivo de combatir al movimiento antifascista y otros grupos de "izquierda". Según informaron tres fuentes familiarizadas con el plan a la agencia Reuters, el evento busca reunir a funcionarios de diversos países para diseñar estrategias de persecución y fomentar el intercambio de información de inteligencia. Entre los organizadores destaca Thomas DiNanno, subsecretario de Estado para el Control de Armas y Seguridad Internacional, quien lidera esta iniciativa que prioriza la vigilancia sobre la militancia política antifascista.
"Anarquistas, marxistas y extremistas violentos de antifa"
Tommy Pigott, portavoz principal del Departamento de Estado, justificó la medida al afirmar que "los anarquistas, marxistas y extremistas violentos de antifa han librado una campaña de terror en Estados Unidos y en todo el mundo occidental durante décadas". No obstante, expertos en contrainsurgencia y el propio Servicio de Investigación del Congreso reconocen que el antifascismo no es una organización única ni posee una estructura de mando, sino que constituye un movimiento ideológico descentralizado. Sin embargo, esta distinción no ha impedido que la Administración utilice el término para englobar de forma genérica cualquier disidencia de izquierda.
Desacuerdos internos en EEUU
Los preparativos de esta cumbre han generado críticas internas y dudas incluso en los aparatos policiales. Michael Jacobson, exdirector de estrategia de la autodenominada "Oficina de Contraterrorismo del Departamento de Estado" hasta 2025, cuestionó la necesidad de "destinar recursos limitados de contraterrorismo a esta amenaza mientras el Estado enfrenta tensiones geopolíticas con Irán y Hezbollah". A pesar de estas reticencias, el Gobierno de Trump ya designó el pasado noviembre a cuatro entidades de izquierda en Alemania, Italia y Grecia como "organizaciones terroristas extranjeras", facilitando la persecución judicial de sus integrantes fuera de sus fronteras.
¿Nueva caza de brujas internacional?
La represión se ha intensificado tras la orden ejecutiva firmada por el presidente que califica a los grupos antifascistas como "organizaciones terroristas nacionales", una medida que expertos legales tildan tímidamente de "constitucionalmente dudosa" por criminalizar posturas políticas contra el fascismo. El informe de Reuters señala que la Administración espera anunciar formalmente una coalición global contra el antifascismo coincidiendo con la conferencia. La maniobra institucional ocurre mientras cuerpos represivos como Europol advierten de "un aumento de la conflictividad derivada de la situación en Oriente Medio".