Revelan operaciones de guerra psicológica en curso desde embajadas de EEUU
Un cable diplomático del secretario de Estado Marco Rubio ordena a sus embajadores reclutar influencers locales y coordinarse con el Pentágono para combatir "mensajes antiamericanos".
El Departamento de Estado de los Estados Unidos ha emitido una directiva oficial a todas sus embajadas y consulados para que ejecuten campañas coordinadas de propaganda destinadas a moldear la percepción global. Según revela un cable firmado por el secretario de Estado, Marco Rubio, y obtenido por el diario británico The Guardian, el Gobierno estadounidense ordena a su personal diplomático trabajar conjuntamente con la unidad de operaciones psicológicas del Pentágono (Miso, por sus siglas en inglés). El documento establece que las sedes diplomáticas deben actuar como nodos de difusión para contrarrestar lo que Washington califica como "hostilidad extranjera" y mensajes "antiamericanos".
"Que parezcan orgánicas"
La estrategia diseñada por la administración estadounidense contempla tiene objetivos principales: neutralizar mensajes contrarios a sus intereses, ampliar el acceso a información afín, exponer el comportamiento de sus adversarios, potenciar voces locales que defiendan las políticas de EEUU y promover lo que el texto denomina como "contar la historia de América". Para lograrlo, el cable instruye expresamente a las embajadas a reclutar a "influencers locales, académicos y líderes comunitarios" en el extranjero. El objetivo explícito de esta captación es que las narrativas financiadas por Washington "parezcan orgánicas" y de origen local en lugar de percibirse como una directiva centralizada desde Washington.
Señala la importancia de X, específicamente las Notas de Comunidad
El cable diplomático destaca y avala específicamente a la red social X (anteriormente Twitter), propiedad del oligarca Elon Musk, calificándola como "una herramienta innovadora" para sus fines. Rubio señala la función de "Notas de la Comunidad" de esta plataforma como un instrumento útil para "combatir las operaciones de propaganda antiamericana". Este respaldo institucional se produce a pesar de que la Unión Europea ha multado recientemente a X con 120 millones de euros por prácticas engañosas y mantiene investigaciones abiertas sobre sus algoritmos de recomendación. Musk ha ejercido roles de asesoría especial en la actual administración a través del llamado "Departamento de Eficiencia Gubernamental".
Emplear a fondo sus bases propagandísticas actuales
Además de la colaboración con las unidades de guerra psicológica del Departamento de Guerra, la directiva exige que "toda asistencia exterior de EEUU sea marcada de forma prominente" con la bandera estadounidense para garantizar que las audiencias "identifiquen el origen de los recursos", lo que podría contradecir el punto de la "apariencia orgánica". Asimismo, se ordena la transformar más de 700 "espacios americanos" —centros culturales y bibliotecas financiados por Washington— en plataformas de distribución de noticias traducidas a idiomas locales que favorezcan la visión estratégica y los intereses del país, especialmente en regiones donde la influencia de potencias rivales es mayor.
"Prioridad absoluta"
Una portavoz del Departamento de Estado confirmó a The Guardian que la subsecretaria de diplomacia pública, Sarah B. Rogers, ha convertido la lucha contra la propaganda "antiamericana" en una "prioridad absoluta", utilizando para ello "todas las herramientas del arsenal diplomático". Esta misma funcionaria ha sido señalada por remitir informes al Congreso donde identifican a organizaciones activistas de izquierda como "vectores de influencia extranjera" dentro de los propios Estados Unidos, anticipando las bases de la estrategia internacional que Washington está elaborando contra los movimientos antifascistas. Esta militarización de la diplomacia pública supone otra vuelta de tuerca del largo historial de EEUU en el uso abierto de tácticas de desinformación y control social a nivel internacional.