Marchas en Alemania contra el rearme y los recortes sociales
Las movilizaciones de Pascua recorren más de 70 ciudades del país para denunciar la política belicista del Gobierno y el desmantelamiento de los servicios públicos.
Más de 70 ciudades de la República Federal de Alemania fueron escenario este sábado de las tradicionales Marchas de Pascua, las cuales han congregado a decenas de miles de asistentes bajo el lema Rechazar las guerras - crear la paz. Según datos de la organizadora Red de Cooperación por la Paz (Netzwerk Friedenskooperative) consultados por el diario Perspektive, las manifestaciones más numerosas han tuvieron lugar en Berlín y Stuttgart, con más de 6.000 y 5.000 participantes respectivamente. La jornada marca el punto álgido de una campaña iniciada el Jueves Santo para impugnar la deriva militarista del Estado alemán.
El contenido político de las marchas de este año ha señalado directamente la responsabilidad de las instituciones en la actual escalada bélica. Los asistentes protestaron contra el genocidio en Gaza, la guerra en Ucrania y los planes del Ministerio de Defensa para reintroducir el servicio militar "voluntario" y medidas como la obligación de pedir el permiso militar para salir del país por más de tres meses. Especial énfasis ha recibido la denuncia de las "prioridades presupuestarias" del Ejecutivo: las organizaciones convocantes vinculan el aumento del gasto militar con los recortes sociales que están deteriorando el sistema sanitario y las prestaciones públicas.
A la convocatoria se sumaron también la Sociedad Alemana por la Paz (DFG-VK) y la Confederación Alemana de Sindicatos (DGB). No obstante, la participación de esta última ha sido criticada por sectores del movimiento debido a que su discurso oficialista atribuye la inestabilidad mundial exclusivamente a las tres principales potencias, omitiendo cualquier crítica a la creciente militarización interna de Alemania. Frente a esta postura, diversas organizaciones de clase y juveniles han trabajado para dotar a las marchas de un contenido más combativo y atraer a las nuevas generaciones, tradicionalmente alejadas de esta estructura veterana.
Organizaciones como la Federación de Organizaciones de Lucha de Clases (FKO), el Partido Comunista y el Encuentro Abierto contra la Guerra y el Militarismo (OTKM) han formado bloques internacionales con el objetivo de revitalizar la movilización. En su llamamiento, la FKO afirma que el hecho de que tantas personas se vean afectadas por las guerras responde a la lógica del capitalismo mundial: "Comer o ser comido, así funciona esta locura". Subraya que bajo este sistema de acumulación resulta imposible alcanzar una paz real, ya que las guerras son impulsadas por los gobiernos para defender los intereses del capital.
Un ejemplo de la confluencia entre distintas generaciones es la campaña Padres contra el servicio militar obligatorio, impulsada por la Red de Solidaridad de Friburgo. Esta iniciativa busca conectar a los adultos con las protestas estudiantiles que rechazan el reclutamiento. "Mientras se destruye el Estado del bienestar y las condiciones en el sistema sanitario o en las prestaciones sociales empeoran, hay que actuar. Los adultos, al igual que los jóvenes, no tenemos nada que ganar en las guerras provocadas por los gobiernos y sus intereses de capital", declaró una de las organizadoras de la campaña durante la manifestación, resumiendo el conflicto que sigue atravesando a la sociedad alemana.