Organizaciones políticas y sociales de Turquía exigen la salida de la OTAN en su aniversario
Arranca una campaña de movilizaciones contra la cumbre de la alianza militar que se celebrará en Ankara el próximo mes de julio.
Varios partidos políticos y movimientos sociales de Turquía convocaron este domingo diversas manifestaciones para protestar contra la OTAN en la fecha del aniversario de su fundación. Las marchas, desarrolladas en varios puntos del país, denuncian el carácter imperialista de la organización y señalan la responsabilidad de la alianza en la desestabilización regional y las masacres contra los pueblos. Según recogen corresponsales de teleSUR, estas protestas suponen el punto de partida de una campaña estatal más amplia de rechazo a la cumbre de la alianza militar que el Gobierno turco acogerá en la capital el próximo verano.
Las organizaciones convocantes exigen el desmantelamiento de las bases militares extranjeras en territorio turco y el fin de la subordinación de la política exterior a los intereses estratégicos de los países que lideran el bloque atlantista. Durante las protestas, los portavoces de los movimientos sociales señalaron que la permanencia de Turquía en la estructura militar implica una transferencia de recursos públicos hacia el gasto armamentístico en detrimento de las necesidades materiales de la clase trabajadora. Las manifestaciones subrayan que la presencia de la OTAN no garantiza la seguridad, sino que convierte al país en una pieza logística para las guerras de agresión en Oriente Medio.
La movilización popular turca pone el foco en la reunión de mandatarios prevista para julio en Ankara, cita que las organizaciones califican como una "cumbre de guerra". Los convocantes insisten en que la OTAN no es una organización de defensa y denuncian que estas reuniones internacionales sirven para coordinar el control de los recursos energéticos y asegurar el dominio de los monopolios de la burguesía occidental a través de la fuerza militar. Por ello, el rechazo a la cumbre busca mostrar la oposición de diferentes sectores de la sociedad turca a que el país siga funcionando como el flanco sur de una alianza que, según denuncian, solo sirve a los intereses del gran capital y a la expansión del complejo militar-industrial.
Este ciclo de protestas se sitúa en un contexto de creciente tensión geopolítica donde la OTAN busca ampliar su influencia hacia el Este y consolidar su control sobre las rutas comerciales. Varias organizaciones comunistas, antiimperialistas y obreras en Turquía han hecho un llamamiento a la solidaridad internacionalista para frenar la escalada bélica que beneficia a las élites económicas, especialmente en el sector energético y militar. Con el inicio de esta campaña, los partidos y movimientos sociales buscan articular una movilización sostenida que culmine en grandes marchas durante la celebración del evento oficial en julio, impugnando la legitimidad de la alianza.