Miles de personas se manifestaron este domingo 5 de abril por las calles de Atenas en solidaridad con la Comunidad de Prosfigika Ocupada y en apoyo a Aristotelis Chantzis, vecino que cumple 60 días en huelga de hambre. La marcha, que partió desde el barrio hacia los Propileos y recorrió el centro de la capital griega, reclama que las autoridades de la Región de Ática cancelen el contrato que abre la puerta a la expulsión de las familias residentes para facilitar proyectos de explotación inmobiliaria en la zona.

La movilización, convocada bajo el lema Manos fuera de Prosfigika y acompañada de marchas en moto, denunció el estado crítico de salud de Chantzis, quien inició su protesta el pasado 5 de febrero. Según los reportes difundidos por la propia Comunidad de Prosfigika a través de sus redes sociales y el portal Indymedia, los manifestantes exigieron la "satisfacción inmediata de las demandas" del huelguista, quien ha declarado su intención de llevar la protesta "hasta la muerte" si la administración no garantiza la permanencia de los vecinos en sus hogares, muchos de los cuales son niños y personas enfermas en situación vulnerable.

El caso se centra en el barrio histórico de la avenida Alexandras, uno de los mayores vecindarios ocupados de Europa. Sus residentes exigen que la administración estatal otorgue garantías para que la restauración de los edificios corra a cargo de la empresa civil sin ánimo de lucro Residentes y Amigos de Prosfigika, utilizando fondos propios. Esta propuesta busca evitar que las autoridades locales transfieran dinero público hacia intereses privados y limitar el proceso de encarecimiento especulativo que busca sustituir a la población obrera actual con sectores de mayor poder adquisitivo.

A raíz de la jornada de protesta, el Equipo de Médicos Solidarios que asiste al huelguista informó que Chantzis ha perdido el 24,1% de su masa corporal inicial y presenta síntomas graves de inanición, como hipoglucemia y atrofia muscular. Los facultativos advierten de que el activista "enfrenta un riesgo cardiovascular y metabólico cada vez mayor", con peligro de sufrir arritmias fatales. El colectivo médico y los manifestantes señalan a la Administración Regional de Ática como responsable directa de cualquier desenlace fatal debido a su negativa a negociar las condiciones de habitabilidad de la comunidad.

La marcha concluyó con el regreso de los manifestantes al barrio, donde se celebró una asamblea abierta para coordinar las próximas acciones de la campaña. La Comunidad de Prosfigika reitera que "nadie tomará el barrio" y que la lucha continuará hasta que se reconozcan los vínculos sociales y culturales que los residentes han establecido en el vecindario, frente a las políticas de la Región de Ática que se fijan como objetivo el desalojo y el negocio inmobiliario sobre el derecho a la vivienda.

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Vídeo: vía @antifaultras (X)

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Vídeo: @petrosmisirlis (X)