Trump lanza su tercer “ultimátum” contra Irán y admite envíos de armas a las protestas de enero
El presidente estadounidense se desespera entre amenazas que no surten efecto: “Abrid el puto estrecho, locos cabrones, o vais a vivir en el infierno”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado la presión verbal contra Irán al fijar otro nuevo “límite temporal” para reabrir del estrecho de Ormuz: el martes a las 20:00 horas (hora de la costa este). En declaraciones recogidas por la cadena Fox News y en sus redes sociales, el mandatario amenazó con que el país vivirá “en el infierno” si no accede a sus demandas, calificando la jornada como el “Día de las Plantas Energéticas y el Día de los Puentes”. Trump afirmó además estar considerando “volarlo todo por los aires” y “tomar el petróleo”, declaraciones que el portavoz de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, calificó de “incitación a crímenes de guerra”.
En un reconocimiento inédito de injerencia directa, Trump admitió haber ordenado el envío de armamento a grupos de oposición iraníes durante las protestas de principios de año, con el objetivo de fomentar un levantamiento contra las autoridades del país. El presidente estadounidense explicó a Fox News que envió “un montón de armas a través de los kurdos”, aunque calificó la operación de infructuosa al sospechar que estos grupos “se quedaron con las armas”. Este envío de armamento se produjo en un contexto de disturbios que, según fuentes oficiales de Irán, han dejado más de 3.000 muertos, mientras que la administración estadounidense eleva la cifra a “decenas de miles”.
La respuesta iraní tras la agresión conjunta entre EEUU e Israel ha provocado que el tráfico marítimo por el Estrecho de Hormuz caiga un 90%, afectando gravemente al suministro energético mundial. Mientras el Gobierno de Estados Unidos mantiene la amenaza de ataques directos a la población civil, el portavoz iraní Baghaei advirtió que sus fuerzas armadas han recibido la orden de reaccionar “en especie”. Según el portavoz, Irán atacará “cualquier infraestructura similar que sea propiedad o esté relacionada de cualquier manera con los Estados Unidos” en caso de que sus instalaciones eléctricas o de transporte resulten dañadas.
Por su parte, Jordania informó haber interceptado misiles y drones iraníes sobre su territorio, mientras que el partido-milicia Hezbollah reivindicó ataques contra posiciones del ejército israelí en el norte de la Palestina ocupada y el sur del Líbano. En este último frente, el ejército de ocupación israelí ha declarado "zona operativa" todo el territorio al sur del río Litani, profundizando una invasión que ya ha desplazado forzosamente a más de 1,1 millones de personas y ha destruido numerosas infraestructuras civiles, con la intención expresa de repetir el plan de Gaza.