El pueblo iraní desafía a Israel y EEUU formando cadenas humanas en las centrales eléctricas
La 'Cadena Humana de la Juventud Iraní para un Mañana Brillante' rodea infraestructuras estratégicas, denunciando el ultimátum de Trump como crimen de guerra.
El pueblo de Irán ha respondido este martes a la llamada realizada por el Gobierno de la República Islámica de Irán: miles de personas se han movilizado para rodear las centrales eléctricas de todo el país. La iniciativa, denominada Cadena Humana de la Juventud Iraní para un Mañana Brillante, busca proteger estas instalaciones frente las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump. El mandatario de EEUU ha prometido bombardear objetivos civiles, incluyendo puentes y plantas de energía, si el país no reabre el estrecho de Ormuz antes de las 20:00 horas (Washington).
Alireza Rahimi, viceministro de Asuntos de la Juventud, realizó el llamamiento oficial a través de la televisión estatal IRINN y redes sociales. Según Rahimi, esta acción de resistencia civil pretende demostrar que “atacar infraestructuras públicas es un crimen de guerra”. El viceministro insistió en que las centrales eléctricas son “activos y capital nacional” que pertenecen “al futuro de la juventud iraní”. La campaña se centra en la defensa de la red eléctrica convencional, vital para la supervivencia y reproducción de la vida cotidiana de la población, que responde levantándose ante las amenazas imperialistas.
La agencia de noticias Fars ha reportado el seguimiento de estas cadenas humanas en puntos estratégicos como la central térmica de Tabriz, la planta de Ramin en Ahvaz y la central de Neka en Mazandarán. En Kermánshah, los manifestantes se han congregado frente a la central de Bistun, mientras que en Ahvaz la movilización se extiende al Puente Blanco. Estos reportes indican que la participación ha alcanzado a miles de personas pertenecientes a organizaciones juveniles y estudiantiles, quienes denuncian que la destrucción de estos servicios básicos supondría un castigo colectivo contra todo el pueblo iraní.
Esta movilización masiva y valiente se produce en medio de los bombardeos de EEUU e Israel contra las fuerzas productivas e infraestructuras. Sin embargo, las bombas no disuaden a los iraníes, que se vuelcan a proteger sus infraestructuras críticas frente a la amenaza externa. La formación de estas cadenas humanas multitudinarias evidencia la cultura de sacrificio y la determinación de lucha de un pueblo que no se arrodillará ante las amenazas de “destrucción civilizatoria” por parte de Trump, ni ante un posible sabotaje contra su sistema energético nacional.